Complica reapertura gusano en Chihuahua

Un primer caso del gusano barrenador en Chihuahua fue reportado ayer por el Gobierno federal, por lo que especialistas consideran que la reapertura parcial de la frontera al ganado mexicano quedaría prácticamente descartada por EU y sólo una controversia en el marco del T-MEC podría acabar con el bloqueo total.
A finales de marzo pasado, EU sugirió la posibilidad de reabrir la frontera a reses de estados mexicanos fronterizos libres de la plaga, pero el reciente contagio del bovino chihuahuense redujo las posibilidades de que la Unión Americana aplique eso voluntariamente, explicó Alberto Banuet, experto en sanidad animal fronteriza.
Sin embargo, refirió, con base en el T-MEC y lineamientos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH, por sus siglas en inglés), el bloqueo total es excesivo al carecer de lógica epidemiológica y respeto a principios de regionalización de plagas y más aún considerando que Texas y Nuevo México también están infestados desde junio.
Aseguró que, similar al triunfo de EU contra la prohibición de México a las importaciones de maíz transgénico en el 2024, si el Gobierno federal impugnara el bloqueo total a través del mecanismo de solución de controversias del T-MEC, saldría avante y se ordenaría a EU aplicar la reapertura parcial.
“Con la aparición del gusano en Texas, la lógica epidemiológica cambia y ya no hay argumentos para evitar la entrada del ganado mexicano a EU.
“Se debe exigir una apertura parcial, apegada a los principios del WOAH, que contempla la exportación mediante certificados (de ganado sin larvas) e inspecciones”, dijo Banuet.
Señaló que tanto Chihuahua como Sonora son productores importantes con un fuerte vínculo con la cadena de valor pecuaria de EU y los engordadores texanos claman por la reapertura parcial, ya que el cierre a México -en conjunto con la sequía- desplomó sus inventarios y disparó los precios de la carne.
Agregó que las pérdidas por el gusano barrenador son asimétricas entre productores y engordadores, y se comportan como un espejo, con engordadores favorecidos y productores golpeados del lado mexicano y engordadores emproblemados y productores afortunados del estadounidense, lo que enmaraña los intereses privados.
La bonanza de los engordadores mexicanos incluye altos precios de exportación por la crisis en EU, así como mayores márgenes de ganancia por la adquisición del ganado barato que no se exportó y, por ende, se depreció. A la vez, los productores del País perdieron rentabilidad al enfrentar protocolos sanitarios costosos y no exportar.
En EU, al contrario, los corrales vacíos obligaron a las engordas y empacadoras a reducir operaciones, mientras los bolsillos de los productores se llenan gracias a los precios récord del ganado.




