Universidad de Nebraska desarrolla prometedora vacuna contra la gripe porcina de bajo costo y rápida actualización

Un equipo de investigadores de la Universidad de Nebraska desarrolló una innovadora plataforma de vacunación contra la gripe porcina que destaca por su bajo costo, rápida actualización y alta capacidad para generar una respuesta inmunológica, lo que podría representar un importante avance para la industria porcina.
El estudio, publicado en la revista científica npj Vaccines, describe una técnica basada en el uso de ADN encapsulado en nanopartículas lipídicas, diminutos portadores similares a la grasa que transportan el material genético hasta el tejido muscular de los cerdos. Con una sola aplicación, la vacuna logró inducir una fuerte respuesta de anticuerpos en un periodo de entre siete y 14 días.
De acuerdo con los investigadores, este método supera las limitaciones observadas en vacunas de ADN desarrolladas anteriormente, las cuales no habían conseguido una protección suficientemente sólida contra la influenza porcina. Además, a diferencia de algunas vacunas convencionales elaboradas con virus inactivados, la nueva tecnología no agravó los problemas respiratorios cuando los animales fueron expuestos a diferentes variantes del virus.
El proyecto fue liderado por el profesor asociado de Ciencias Animales, Hiep Vu, junto con el investigador The Nguyen, quien desarrolló gran parte del trabajo durante sus estudios de posgrado en la Universidad de Nebraska y actualmente cursa un doctorado en Ingeniería Biomédica en la Universidad de Connecticut.
Los especialistas explicaron que los cerdos representan un desafío sanitario debido a que pueden infectarse simultáneamente con virus de influenza de origen porcino, aviar y humano, lo que favorece la aparición de nuevas variantes mediante recombinación genética. Esta capacidad ha convertido a los porcinos en un eslabón clave para la vigilancia epidemiológica de la influenza.
Una de las principales ventajas de la nueva plataforma es que utiliza únicamente un componente esencial y no infeccioso del virus, eliminando la necesidad de manipular patógenos completos en laboratorios de alta bioseguridad. Gracias a ello, los científicos estiman que una vacuna adaptada a una nueva variante podría desarrollarse en aproximadamente un mes.
Más que una vacuna específica, el objetivo de los investigadores es crear una plataforma flexible que permita actualizar rápidamente las formulaciones conforme evoluciona el virus, mejorando la capacidad de respuesta ante futuros brotes.
El equipo de la Universidad de Nebraska también trabaja en proyectos relacionados con vacunas contra el virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), otra de las enfermedades de mayor impacto económico para la porcicultura mundial.
Tras obtener más de cinco millones de dólares en financiamiento para investigaciones en sanidad animal, Hiep Vu adelantó que el siguiente paso será evaluar la aplicación de esta misma tecnología en aves de corral, con la finalidad de desarrollar una plataforma vacunal adaptable para distintas especies pecuarias.




