Pecuaria

Desarrollan en México un modelo para medir el impacto económico potencial de la PPA en el sector porcino

Con el objetivo de generar herramientas que permitan enfrentar emergencias sanitarias con repercusiones económicas y en la seguridad alimentaria del país, el profesor e investigador del Centro Universitario Temascaltepec de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Samuel Rebollar Rebollar, desarrolló un proyecto para analizar los posibles efectos económicos del ingreso de la Peste Porcina Africana (PPA) a México.

La investigación comenzó hace dos años, a partir de un análisis conjunto con el profesor Germán Gómez Tenorio y otros colaboradores, sobre las consecuencias que tendría la llegada de este virus al territorio nacional. En el proyecto también participan académicos como Héctor Hugo Velázquez Villalva, así como estudiantes de licenciatura y posgrado.

Rebollar Rebollar, integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) nivel II, explicó que el estudio se basó en la recopilación de información epidemiológica y económica sobre la PPA, a partir de la cual se desarrolló un modelo matemático mediante programación no lineal. Dicho modelo permitió realizar simulaciones para estimar los posibles impactos económicos de un brote en México.

“El ingreso de esta enfermedad podría paralizar una parte importante de la economía, al frenar el comercio internacional y generar una crisis entre los productores, particularmente los de traspatio, quienes carecen de la infraestructura y la tecnología necesarias para enfrentarla”, advirtió el investigador. Agregó que una situación de este tipo implicaría fuertes desembolsos por parte del gobierno federal para respaldar al sector porcino durante una contingencia sanitaria.

Actualmente, la PPA continúa presente en regiones de Asia, África y Europa. Su posible propagación hacia México genera preocupación, especialmente por los casos registrados en República Dominicana, motivo por el cual el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) mantiene un monitoreo permanente del virus.

El académico señaló que la enfermedad puede transmitirse por diversas vías, como el comercio con países cercanos, el consumo de carne o productos contaminados e incluso a través de la ropa, la piel o el equipaje de turistas que hayan visitado zonas afectadas. Por ello, subrayó la necesidad de fortalecer la investigación científica para diseñar protocolos de prevención y control, enfocados principalmente en la protección de los pequeños productores.

Los resultados del proyecto han sido presentados en congresos nacionales, publicados en artículos científicos en revistas indexadas en el Journal Citation Reports (JCR) y desarrollados en un capítulo de libro que actualmente se encuentra en proceso de arbitraje por la Universidad Autónoma Chapingo, lo que ha permitido ampliar su difusión a nivel nacional e internacional.

Finalmente, Rebollar Rebollar destacó que el propósito central de esta investigación es informar y preparar al sector porcicultor mexicano para prevenir la entrada de la PPA, mediante un trabajo coordinado entre instituciones gubernamentales, públicas y privadas. “Se trata de un problema de salud animal que impacta la producción, el consumo, los precios y los ingresos; por ello, la cooperación interinstitucional es fundamental para proteger la economía y la seguridad alimentaria del país”, concluyó.

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