Piña miel

Trasciende que fue Don Segundo León, quien introdujo las primeras plantas de piña a la zona. Durante la época en la que él vivió, la región se caracterizó por este tipo de producción, sin embargo, algo sucedió con el paso de los años porque esta labranza se fue perdiendo paulatinamente.

“El Corinto”
La historia de la Finca “El Corinto” se remonta a hace varios decenios, ya que esta propiedad ha sido heredada de generación en generación. Pero fue hasta la década de los 90 cuando Miguel Salvador Urbina Abadía tomó la administración, que en aquellos años era íntegramente ganadera.
La Finca “El Corinto” es parte de un área destinada voluntariamente a la conservación, cuyo compromiso persistirá los próximos 99 años
En este mismo contexto, al llegar el 2018 se fijó como objetivo llenar sus tierras de esta emblemática fruta, específicamente la MD2 y que también es conocida como “Honey Golden”, “Golden Sweet” o “piña miel”. Esta variedad es resultado de una hibridación, en la que se buscó mayor dulzura, uniformidad y consistencia en tamaño y madurez.

¿Sabías que…? Esta piña se caracteriza por una pulpa muy dulce y jugosa, de color dorado y de aroma intenso.
En esas características también brillan las vitaminas —B1, B2, B3, B6 y C— y minerales —fósforo, calcio, magnesio, potasio, sodio y magnesio— y es rica en azúcares y fibra, además tiene un alto contenido en agua.
En aquel primer ensayo se sembraron 120 mil plantas, 40 mil por hectárea, el tiempo y todo lo que conlleva jugó a su favor con un 95% de éxito en la cosecha. Pero no siempre ha sido así, pues por diversas causas se han perdido cinco de las ocho hectáreas cultivadas. Hoy están en proceso de volver
La agroecológica es imperante
La finca se caracteriza por su práctica agroecológica, contrario a las piñas comerciales que se encuentran en los supermercados, que han sido maduradas con etileno. Las sembradas —en estas parcelas— tienen como base fertilizantes orgánicos con certificación —BIOCERT y OMRI—.
El objetivo es dejar un buen legado a través del cuidado del medio ambiente, pues están preocupados por las nuevas generaciones. “Una planta es como un niño, es importante nutrirla correctamente”, expresó Urbina Abadía.
Para la finca piñera más importante de la región, el relevo generacional es también fundamental porque es vital la cultura de la ecología.

“Para mí, ´El Corinto´ es mi proyecto de vida, pues en ella es ver a mi madre, a la familia que he formado y a mis hermanas. La satisfacción es contribuir con la conservación, tanto de piña como de las especies animales en la zona, y es lo más importante, es totalmente reconfortante”, resaltó Urbina Abadía, al contemplar lo que con mucho esfuerzo, sacrificio y paciencia ha construido.
La reina pone sabor a nuevos productos
Ha sido tan grande el trabajo desarrollado en estas parcelas, donde hoy también se disfruta la amplia variedad de productos —mermeladas y vinagres— que tienen como base las piñas. Los vinagres funcionan para matar las hierbas por acidez.

Por otro lado, aún conservan el cultivo de maíz criollo/azul, miel y ganado vacuno y ovino, mismos que están libres de hormonas y pollinaza.
Así es la experiencia al contemplar la extensión de las 500 hectáreas de la Finca “El Corinto”, donde caminar entre la siembra permite combinar el olor dulce de la fruta y el del aire fresco.




