Ante las pérdidas por el cierre de la frontera, ganaderos de Chihuahua buscan nuevos mercados

La omisión de las autoridades mexicanas tiene paralizado al sector ganadero de exportación, consideró Álvaro Iván Bustillos Fuentes, dado que a pesar de la suspensión de la relación comercial con Estados Unidos, México permite la importación de ganado bovino procedente de Nicaragua, “un país comunista” infestado de gusano barrenador del ganado (GBG).
El líder ganadero de Chihuahua hizo un llamado a la autoridad mexicana y estadounidense a actuar con conciencia y responsabilidad, a sabiendas que están destruyendo la industria ganadera si no permiten que se desenvuelva bajo el protocolo de exportación establecido entre ambos países.
Consideró que además la irresponsabilidad de la autoridad mexicana crece al abrir la puerta al ganado de Centroamérica, cuando las engordadoras son responsables de esta infestación de GBG.
Desde noviembre de 2024 a la fecha la incertidumbre mantiene en jaque a los productores y ocasiona la contracción económica en una de las actividades que han sido pilar de desarrollo para Chihuahua. Este viernes se cumplen 54 días desde el segundo cierre de la frontera y la suspensión de exportación para Chihuahua lo que se traduce en 604.2 millones de dólares, dado que a diario se deberían de estar comercializando 5 mil 700 cabezas de ganado de Chihuahua y Sonora.

El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua afirma que el costo de las decisiones erróneas del Gobierno de México están generando que la plaga del gusano barrenador del ganado (GBG) se propague a estados libres y que haya una sobreoferta de ganado en México, sólo en Chihuahua se calcula que se encuentran varadas 300 mil cabezas.
Chihuahua y Sonora se encuentran trabajando para lograr reanudar la exportación de ganado en pie a los EU, para ello han decidido blindar sus fronteras, al menos en el caso de Chihuahua se cuenta con filtros, médicos certificados para GBG y medidas extraordinarias en las estaciones de inspección en El Escalón, Los Charcos y La Casita, por donde ingresa el ganado a la entidad a fin de evitar el mínimo riesgo de infestación.
Los pasos a seguir son blindar Chihuahua, visitar autoridades americanas, crear comité binacional con la industria y buscar nuevos mercados.
Ocho meses en constante incertidumbre
La infestación del GBG inició el pasado 21 de noviembre de 2024 cuando se detectó el primer caso en Catazajá, Chiapas, para el 24 de noviembre se decretó el primer cierre de la frontera sur de EU, con ello se suspendió la exportación, cuando se tenía un cruce de 12 mil cabezas al día.
El cierre por 73 días ocasionó el rezago de 100 mil cabezas de ganado chihuahuense, tras la reapertura el 5 de febrero de 2025 se registraba un flujo de 3 mil 200 cabezas diarias por las dos cuarentenarias de Chihuahua San Jerónimo-Santa Teresa en Nuevo México y Ojinaga-Presidio en Texas, donde se le brindaba servicio a Coahuila, Durango y Tamaulipas.
La suspensión de la comercialización de ganado hacia EU ocasiona pérdidas económicas considerables, en Chihuahua y Sonora se calcula son 604.2 millones de dólares, de estos 345.6 millones de dólares corresponden a ganado chihuahuense.
Álvaro Bustillos señaló que el costo de oportunidad de exportación es de 40% en comparación al precio del ganado a nivel nacional.
En los últimos dos años, el gusano barrenador se ha extendido al norte de la barrera por todo Panamá y hasta Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador, Belice y ahora México. Este aumento se debe a múltiples factores, incluidas nuevas áreas de cultivo en regiones de barrera para el control de moscas y el aumento de los movimientos de ganado hacia la región.
“Estados Unidos mide con la misma regla a todos, somos ilusos al creer que trabajar con EU en las acreditaciones contra enfermedades como la tuberculina y brucella íbamos a estar blindados, pero no fue así a pesar de que los estados exportadores somos los que más le apostamos a la sanidad del país”, subrayó Bustillos Fuentes.
A pesar de que se trabajó de la mano con las autoridades del Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-APHIS) para la creación de un protocolo que incluye inspecciones del ganado, aplicación de desparasitantes como lo es la ivermectina cinco días antes de ingresar a los corrales de preinspección en la cuarentenaria, donde autoridades de Senasica vuelven a revisar el ganado y luego se someten a otra inspección por parte de USDA-APHIS, lo que garantiza un ganado sano, los estados exportadores siguen sin poder comercializar.
Álvaro Bustillos considera que los estados exportadores están siendo usados como moneda de cambio ante las omisiones de la autoridad mexicana. “La omisión o la inacción de la autoridad mexicana ocasiona que EU se desquite con los estados exportadores al suspender la comercialización”.
Las negociaciones con la autoridad estadounidense se concretaron con una apertura gradual de las cuarentenarias para la exportación, sólo el puerto de Agua Prieta, Sonora con Douglas, Arizona se concretó. El ganado de Chihuahua se quedó en la puerta tras el tercer cierre al detectar el avance del GBG hacia Veracruz.
“Todo el daño que le están ocasionando a los estados exportadores es irreparable, pero no se dan cuenta los americanos que el daño es mayor para ellos porque el ganado mexicano para más tiempo en la cadena de valor de EU”.
Autoridades insensibles ante el daño a la ganadería
Álvaro Bustillos hizo un llamado a la conciencia para que las autoridades mexicanas no sean omisas al reportar los casos de GBG, dado que sólo 1 de cada 10 casos se reporta, es decir, el 90 por ciento de los casos no se reporta.
El líder ganadero señaló que de acuerdo a datos científicos, la mosca viaja 30 millas diarias, por lo que el avance hacia Veracruz marca un patrón. Las autoridades estadounidenses no pueden estar tomando decisiones unilaterales porque desincentivan la colaboración de la autoridad mexicana: “A EU no le conviene que no colaboremos, porque si les llega la mosca les va a costar billones de dólares, es importante que se pongan las pilas”.

Adelantó que está preparando una carta dirigida a la industria americana debido a que por más de 100 años se ha mantenido una relación comercial que brinda beneficios a la industria ganadera de ambos países y que ahora sean tan insensibles y se mantenga el cierre de la frontera para el ganado bovino en pie a pesar de que se cuenta con un protocolo robusto que ha demostrado ser efectivo.
Álvaro Bustillos considera que la situación en la frontera se ha politizado mucho, incluso la secretaria del Departamento de Agricultura, Brooke Rollins, ha decretado un tercer cierre tras la petición de 19 asociaciones que están renuentes a la apertura.
La Unión Ganadera Regional de Chihuahua propone crear un comité binacional entre México y Estados Unidos donde estén integrados, autoridades, empresarios, ganaderos, engordadores a fin de tomar decisiones que no afecten a la industria y a quienes dependen de esta actividad.
La propuesta la han hecho a las autoridades americanas, Sader, Senasica, Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas.
El líder ganadero se reunirá mañana viernes con el doctor Julio Berdegué Sacristán, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de México y Francisco Javier Calderón, director del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria a fin de conocer las nuevas acciones y estrategias contra el GBG, entre ellas el trampeo de moscas y tener la oportunidad de reanudar la exportación.
Señaló que incluso están dispuestos a invertir para la instalación de las trampas para capturar moscas en las zonas de inspección al sur del estado, así como en los corrales de preacopio.
Omisión de las autoridades mexicanas
Hace unos días el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria publicó una lista de engordadoras a las que se les permite importar ganado de centroamérica, entre ellas SuKarne, para el ganadero chihuahuense se trata de una decisión “tonta” de la autoridad mexicana.

“Es una irresponsabilidad estar abriendo la importación a ganado de Centroamérica, para empezar Nicaragua país comunista, donde no hay colaboración con EU”, señaló.
Además destacó que están permitiendo la importación de miles de cabezas, cuando los ganaderos mexicanos tienen los corrales llenos, con más de 300 mil cabezas varadas sin posibilidad de exportación.
Para colmo, asegura, que el secretario Julio Berdegué cacaraquea la acción como si fuera algo aplaudible. “La pendejada más grande es traer ese ganado a nuestra puerta vecina, Durango, un estado exportador. Los engordadores son quienes nos tienen metidos en este problema, son ellos quienes incentivan, desde hace muchos años, el trasiego de ganado y se están brincando protocolos, puntos de inspección y verificación”.
Álvaro Bustillos subrayó que a las engordadoras es a quienes más les conviene que este daño ocasionado por el GBG se propague, porque ellos pueden seguir introduciendo ganado a sus corrales que a la postre industrializan y pueden exportarlo.
Dijo que es necesario que haya orden en ese ganado que ingresa, que realmente esté certificado por un oficial.
Hay que señalar que SuKarne es una empresa que comercializa más de un millón de cabezas de ganado, por lo que buscarán a los empresarios a fin de colaborar en un plan logístico para evitar que la infestación siga propagándose. “No podemos seguir desgastandonos entre aliados”.
Chihuahua busca opciones para exportar
El valor agregado está en la exportación por lo que la Unión Ganadera Regional de Chihuahua busca nuevos mercados e incluso están trabajando en la creación de un centro de exportación de canales de carne.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua que agrupa a 51 asociaciones ganaderas locales está realizando algunos estudios de mercado a fin de brindarles alternativas a los exportadores.

En Chihuahua las lluvias son una esperanza para los ganaderos, debido a que al contar con pastizales podrán liberar el ganado y aguantar un poco más los vaivenes del mercado.
Álvaro Bustillos además ya planea acudir con la industria ganadera Texana, donde existe renuencia a la apertura de la frontera para la comercialización.
Fuente: El Heraldo de Chihuahua




