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Menos lluvias y plagas en cosechas: los efectos de la canícula

Entre julio y agosto, en nuestro país se presenta la canícula o sequía intra-estival o veranillo, este es un caso particular de sequía que se presenta en amplias regiones de Mesoamérica y el Caribe. Se presenta en los estados del noreste, donde se dejarán sentir sus efectos este 2022.

La canícula es un fenómeno climático que constituye una amenaza regional, pues sus impactos, amplificados por el inadecuado uso de la tierra y el cambio climático, pueden ser tan grandes que provocan desplazamiento de miles de personas, muerte de ganado y pérdida de cultivos a gran escala.

Se le llama canícula, porque hace muchos años coincidía con la aparición de la constelación Canis Maior en el firmamento. Se origina regularmente en medio del verano, porque es cuando las condiciones climáticas en la región propician la aparición de algunos anticiclones.

Si los ciclones ocasionan lluvias torrenciales, los anticiclones hacen lo contrario. Por eso. En los llamados 40 días más calurosos del año, de acuerdo con los registros históricos, que pueden ser entre 30 y 60, se observan cielos muy despejados.

En este fenómeno se conjugan lluvias mínimas y altas temperaturas que pueden llegar hasta los 50 grados Celsius. Se presenta entre julio y agosto y su duración, intensidad y severidad varían dependiendo de la región y la aparición de otro fenómenos climáticos, por lo que puede extenderse hasta septiembre.

De acuerdo con los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé que este año la canícula se presente sobre todo en los estados del noreste.

En Chihuahua, Durango, Sinaloa y Sonora, las lluvias se incrementan durante julio y agosto, debido a la presencia del monzón de Norteamérica, por lo que la canícula no se percibe en estas entidades.

En las costas de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca y con menor intensidad en los estados del centro y sur-sureste.

Beneficios de la Agricultura de Conservación
El estudio científico de la canícula es muy reciente; pero hoy se sabe que este fenómeno es más intenso en la parte oriental del Pacífico, esto es el Corredor Seco y que se asocia a otros eventos meteorológicos como el Monzón de América del Norte, la Corriente de Chorro de bajo nivel del Caribe e incluso el arribo del polvo del Sahara, que contribuye a la supresión de las lluvias.

Por ende, la agricultura de temporal es la más vulnerable ante este fenómeno, pues ocasiona bajo nivel productivo, comparado con las zonas de riego y un aumento de plagas.

Desde el punto de vista agronómico, la severidad del efecto de la canícula no solo depende de la temperatura y la precipitación, sino del tipo de suelo, el cultivo establecido, la etapa de desarrollo en que se encuentre dicho cultivo, la variedad y, sobre todo, las medidas y prácticas que se realicen.

Para hacerle frente a este fenómeno, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), promueve entre los productores la agricultura de conservación un sistema efectivo para hacer frente a la sequía.

Este sistema agrícola contempla la cobertura del suelo con rastrojos o residuos agrícolas del ciclo anterior, con lo que queda protegido y conserva mayor humedad. No es exagerado decir que el rastrojo es un héroe en años secos.

Otras prácticas sustentables derivadas y asociadas, como son la elección de fechas de siembra y elección de variedades adecuadas, particularmente de ciclo corto, junto con la diversificación de cultivos, donde las rotaciones o asociaciones a una especie, puede proporcionar sombra a otra o compensar las posibles pérdidas.

También los cultivos de cobertura funcionan como una trampa de humedad, ya que retienen rocío y evitan que se pierda por evaporación.

De esta manera, la Agricultura de Conservación contribuye a minimizar los impactos de la canícula.

Fuente: El Sol de México

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