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Importancia de las especies arbóreas en los Centros Investigación del INIFAP

En los Centros de Investigación del INIFAP, los árboles proveen de una serie de beneficios y de servicios ambientales al personal que en ellos labora; por ejemplo, son fuente importante de captura de carbono y de otros contaminantes, reducen el ruido, actúan como barrera cortavientos y filtrado de polvo y de contaminantes, crean un microclima especial, proveen abrigo y protección de aves y de otras especies de fauna, proporcionan belleza escénica al entorno donde se encuentran establecidos; generan tranquilidad y pueden favorecer un mejor desempeño en las actividades científicas y administrativas en un Centro de Investigación.

Estos beneficios, sin embargo, muchas veces pasan desapercibidos, no son valorados o simplemente ignorados; por lo anterior, es importante revalorar la importancia de la riqueza y diversidad arbórea en los Centros de Investigación, mediante un conocimiento de las especies ahí presentes, conocer sus beneficios, fomentar su cuidado y promover el establecimiento de un número mayor de especies en los espacios que sí lo demanden.

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La riqueza y diversidad de especies presentes en los Centros de Investigación, tiene mucho que ver con la condición climática que prevalece en cada Centro, pero cuando existe disponibilidad de agua o se cuenta con microclimas especiales, se puede observar una diversidad de especies, que normalmente no son propias de una condición ecológica particular; así en regiones semiáridas, pueden observarse especies de hábitat tropical o semitropical, o en climas tropicales, especies de zonas templadas o semiáridas. Para el caso del Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Relación Agua Suelo Planta Atmósfera (CENID RASPA), que se encuentra enclavado en una zona semiárida, las especies presentes son diversas y se observan ciertos ejemplares que normalmente se desarrollan en ambientes tropicales, aunque no alcanzan las dimensiones, ni el vigor propio de su ambiente natural. Por lo anterior, resulta relevante fomentar las especies nativas propias de cada área, lo cual le puede dar un distintivo particular a cada centro de investigación y favorecer que las especies establecidas se desarrollen con todo su potencial genético.

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El establecimiento de especies arbóreas en las instalaciones del CENID RASPA se inició desde su fundación en 1972, primero como Centro Nacional de Métodos Avanzados de Riego (CENAMAR); más tarde en 1982 se integró como parte del Instituto Nacional de Investigación Agrícola (INIA) y en 1985 al fusionarse los tres institutos INIA, INIP e INIF como parte del INIFAP. No se tiene una relatoría cronológica precisa de cómo se fueron estableciendo las diferentes especies arbóreas en el CENID RASPA, pero personal de campo y algunos investigadores con varios años en la institución, señalan que las primeras especies establecidas ahora con más de 50 años de edad, corresponden a individuos de fresno (Fraxinus udhei), casuarina (Casuarina equisetifolia), morera (Morus sp.), palma datilera (Phoenix dactylifera), níspero (Eryiobotria sp.), lluvia de oro (Cassia fistula), esta última de hábitat tropical. Entre 1997 y 1998, el Dr, Rodolfo Jasso Ibarra, investigador retirado del CENID RASPA estableció diversos especímenes de mezquite (Prosopis chilensis) procedente de germoplasma de individuos establecidos en la Universidad de Arizona; posteriormente entre 2003 y 2005, se establecieron más ejemplares de esta especie alineados a lo largo de la barda principal, que limita con un seto vivo de trueno (Ligustrum lucidum), intercalado en el estrato alto con árboles de pata de vaca (Bauhinia variegata) y últimamente se han establecido ejemplares de mezquite nativo (Prosopis glandulosa), que muestran excelente desarrollo y a diferencia de Prosopis chilensis, no muestra problemas de rajaduras en ramas o en el tallo principal. También se encuentran algunos especímenes nativos de huizache (Vachellia farnesiana) e individuos aislados de especies frutales, que actúan como ornamentales como es el caso de limón (Citrus aurantifolia), granado (Punica granatum), olivo (Olea europea), higuera (Ficus carica), nogal pecanero (Carya illinoinensis), individuos de encino (Quercus sp,) y neem (Azidirachta indica) y especies ornamentales de rosal (Rosa sp) y palmas de géneros desconocidos. Algunos especímenes de árboles de aguacate (Persea americana) y de fresno, así como de otras especies arbóreas han muerto, pero es importante mantener este acervo de árboles y fomentar su permanencia en los centros de investigación, mediante un plan de mantenimiento y plantación de especies, considerando los espacios disponibles, requerimientos ecológicos, disponibilidad de agua, características de crecimiento, tipo de raíz y de otros elementos a considerar en dasonomía urbana. El establecimiento de arboretos en terrenos ociosos, pudiera constituir áreas de oportunidad para fomentar visitas guiadas a los centros y a la vez fomentar la conservación de especies propias de una región.

Contacto: villanueva.jose@inifap.gob.mx


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