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Resumen del mercado global de la patata

El mercado mundial de la patata presenta condiciones dispares en cuanto a oferta y precios: los rendimientos más bajos y la reducción de superficies cultivadas están restringiendo la disponibilidad en gran parte de Europa. Bélgica, Francia y otros países europeos registran cosechas más pequeñas, mientras que Italia ve aumentar sus ventas a medida que la oferta regional se contrae. Sin embargo, la debilidad de la demanda y la prudencia en la actividad exportadora están limitando las subidas de precios en algunos mercados. En los Países Bajos, la actividad comercial sigue siendo escasa, mientras que Alemania ha registrado precios más altos en la patata de almacén. En América del Norte, la reducción de superficie y los menores rendimientos en Idaho han impulsado los precios al alza, especialmente en los calibres más grandes.

En otros mercados, la India estudia oportunidades en la exportación de patata procesada, mientras que los productores de Bangladés afrontan precios bajos, costes crecientes y grandes existencias en cámaras frigoríficas. Egipto ha cerrado su campaña 2026, con una oferta estival más ajustada que ha sostenido precios de exportación más altos pese a las dificultades logísticas. En Sudáfrica, el aumento de la oferta ha presionado los precios a la baja, aunque el mercado ha dado recientemente señales de recuperación tras la aplicación de medidas de control de calidad. En todos estos mercados, las condiciones de almacenamiento, la demanda y la disponibilidad de oferta siguen siendo factores determinantes en la evolución de precios y el comercio.

España: La sequía y el calor reducen los rendimientos
La campaña española de patata se ha visto afectada por la sequía y las olas de calor estivales, lo que ha dado lugar a tubérculos más pequeños y menores rendimientos. En el norte de España, la producción en el País Vasco ha caído entre un 25 y un 30%, mientras que Castilla y León también ha registrado volúmenes inferiores. La recolección concluyó aproximadamente tres semanas antes de lo habitual.

La reducción de la oferta ha transformado las condiciones del mercado: las expectativas iniciales de una cosecha plena han dado paso a una disponibilidad más ajustada y a precios más altos. En Castilla y León, los precios han subido de unos 0,21 €/kg a 0,37 €/kg, mientras que la patata lavada procedente de Francia, que España está importando actualmente, se cotiza entre 0,40 y 0,44 €/kg. Es poco probable que los precios bajen a corto o medio plazo.

Las principales incertidumbres giran en torno a la calidad en almacén de las existencias de patata en los países del norte de Europa, que también sufrieron altas temperaturas estivales, y a la demanda de la industria transformadora. La campaña española más corta y la menor producción han ajustado la oferta del mercado, y se espera que enero y febrero sean determinantes para la disponibilidad de patata europea y la evolución de los precios.

Países Bajos: El mercado sigue estancado
El mercado holandés de la patata atraviesa una situación especialmente difícil, según señala un operador del sector. Los productores albergaban grandes expectativas tras los informes sobre bajos rendimientos, pero en las zonas donde se disponía de riego los resultados han sido mejores de lo previsto inicialmente. La actividad de las industrias transformadoras es actualmente limitada, ya que cuentan con suficiente patata para cubrir sus necesidades. Mientras tanto, existe una brecha evidente entre los precios que piden los productores y lo que el mercado exportador puede asumir. “Los agricultores están pidiendo 0,32 € por kilo por su patata Agria, pero ese precio sencillamente no es viable en el mercado de exportación. En mi opinión, habrá que esperar hasta marzo para ver algún movimiento. Hasta entonces, el mercado está completamente paralizado”.

Bélgica: Caen tanto la superficie cultivada como los rendimientos
El sector europeo de la patata afronta una campaña atípica, marcada por la sequía y las altas temperaturas que han afectado a la producción. Según un exportador belga, la superficie cultivada de patata en Bélgica ha caído un 17%, mientras que los rendimientos en muchas explotaciones son entre un 25 y un 30% inferiores, con algunos casos que llegan hasta el 35% de pérdidas. La producción también ha bajado en otros países europeos, entre ellos Francia y los países de Europa del Este.

A pesar de los menores rendimientos, el exportador se muestra optimista respecto a la calidad de la patata y las condiciones de recolección en Bélgica. Las buenas condiciones del suelo y los periodos de sequedad suficientes permitieron a los productores cosechar en condiciones excelentes, con una extracción del tubérculo muy sencilla.

La combinación de menor superficie y rendimientos más bajos podría traducirse en una oferta europea más ajustada y precios más altos en los próximos meses. No obstante, el mercado exportador sigue siendo relativamente cauto, ya que los compradores recurren inicialmente a las existencias disponibles en origen. La solidez de la demanda internacional y la disposición de los compradores a pagar precios más altos solo se pondrá de manifiesto cuando esas existencias empiecen a agotarse. Tras la difícil campaña de 2025, una subida de precios sería bien recibida por los productores. Al mismo tiempo, la campaña actual pone de relieve la diferencia entre el cultivo bajo contrato, que ofrece mayor seguridad de venta, y el mercado libre, donde los productores tienen más posibilidades de beneficiarse de la subida de precios.

Italia: Las ventas crecen ante el ajuste de la oferta europea
Europa atraviesa actualmente una grave escasez de patata, con pérdidas de producción estimadas en un 15-25%. Este déficit está impulsando también una mayor demanda de patata italiana. Los rendimientos de la campaña italiana de 2026 se sitúan en línea con la media nacional, lo que supone un resultado claramente mejor que las fuertes caídas registradas en otros países europeos y una mejora respecto a 2025.

Un comerciante de patata del norte de Italia informa de un incremento de las ventas, con una subida esperada del 10% respecto a 2025. “La calidad es buena. Lo único que habrá que evaluar será la vida útil en los próximos meses. Dicho esto, se puede afirmar que la cosecha italiana de 2026 es muy satisfactoria”. El operador añade que la patata francesa se está comprando a 0,43-0,45 €/kg, con costes que ascienden a unos 0,55 €/kg en destino. Estos precios son comparables a los de la patata italiana, pero considerablemente más altos que el año pasado, cuando la patata francesa llegó a costar tan solo 0,16 €/kg en origen.

Otro operador del sector explica: “A nivel europeo, el déficit de patata se estima en un 20-25% respecto al año pasado y entre un 10 y un 15% por debajo de la media. Esto se debe a la reducción de las superficies de siembra tras los bajos precios de la campaña anterior, combinada con menores rendimientos provocados por las condiciones de calor y sequía estival en gran parte de Europa. Las caídas de producción afectan a Francia, los Países Bajos, Bélgica, Alemania, España, Polonia e Italia. A pesar del ajuste de la oferta, los precios no han subido de forma pronunciada, ya que la demanda también se ha debilitado. El consumo de patatas fritas de bolsa ha caído entre un 6 y un 7%, mientras que las exportaciones están bajo presión por el encarecimiento del flete marítimo y el aumento de la producción en China, la India y Arabia Saudí. La calidad media también es baja, ya que las altas temperaturas aceleran el envejecimiento de la patata y aumentan el riesgo de escasez en primavera. La capacidad del sector para superar estos retos dependerá de cómo evolucione la demanda”.

Alemania: Suben los precios de la patata de almacén
La patata nacional ha dominado el mercado alemán, con presencia solo ocasional de producto importado. La gama de variedades se ha mantenido prácticamente sin cambios, mientras que la actividad comercial ha continuado siendo moderada. Los precios se han mantenido en general estables respecto a semanas anteriores, aunque las esperadas subidas en la patata de mesa de almacén se han materializado en muchas zonas.

Según los últimos datos de la Agrarmarkt Informations-Gesellschaft (AMI), los precios en origen se han más que duplicado en el último año. Los consumidores también han notado el impacto de los precios más altos. De acuerdo con la Oficina Federal de Estadística, el precio de la patata en septiembre fue un 11,3% superior al del mismo mes del año anterior.

Francia: Los menores rendimientos y las dudas sobre el almacenamiento generan incertidumbre en el mercado
El mercado francés de la patata afronta un déficit de oferta tras las olas de calor que afectaron a Francia y a otros países europeos durante la campaña de cultivo. Los menores rendimientos, los calibres más pequeños en determinadas variedades y las dudas sobre la calidad en almacén están condicionando las condiciones del mercado. A pesar de la menor disponibilidad, los precios se han mantenido relativamente estables, sostenidos por la escasez de oferta. Sin embargo, el consumo de patata muestra señales de debilitamiento, y datos recientes apuntan a una caída en las compras. Las razones de esta tendencia no están claras y no pueden atribuirse necesariamente a los precios más altos, ya que la demanda de los consumidores se ha mostrado resistente incluso en niveles de precio superiores.

Las perspectivas para la segunda mitad de la campaña siguen siendo inciertas. El comportamiento en almacén podría influir en las decisiones de comercialización, impulsando potencialmente ventas más tempranas para evitar el deterioro de la calidad. La evolución del mercado internacional de transformación, la demanda industrial, las limitaciones logísticas y la disponibilidad de patata temprana también afectarán a las condiciones del mercado. Las decisiones de siembra en las zonas de producción temprana podrían generar nuevas oportunidades comerciales, aunque la disponibilidad y la calidad de la semilla siguen siendo inciertas. Si bien la situación actual de la oferta podría propiciar una mejora de las condiciones de mercado, es pronto para determinar cómo se desarrollará la segunda mitad de la campaña.

Suiza: Inicio de campaña exitoso pese a las dificultades
Según la asociación sectorial Swisspatat, la transición de la patata vieja de almacén a la patata temprana recién cosechada fue especialmente complicada esta campaña. Tras la abundante cosecha de otoño de 2025, las existencias se mantuvieron elevadas hasta bien entrada la primavera. Sin embargo, una planificación cuidadosa y la cooperación entre los distintos eslabones del sector permitieron garantizar el éxito de la campaña pese a estas dificultades iniciales. Los rendimientos y la calidad de la patata temprana fueron buenos, y las ventas resultaron en gran medida satisfactorias.

La superficie plantada de patata temprana se redujo en casi un 10% en 2026, tras varios años de incrementos sostenidos. Por su parte, la cosecha de otoño de 2026 quedó significativamente por debajo de la media debido al caluroso verano. No obstante, es probable que grandes volúmenes de patata destinada a la industria transformadora acaben entrando en el mercado de patata de mesa por su contenido en almidón excesivamente bajo o por resultados insatisfactorios en las pruebas de fritura. En este contexto, Swisspatat ha recomendado una planificación cuidadosa de las superficies de patata temprana para 2027, con el fin de mantener el equilibrio del mercado.

Austria: Las promociones en retail sostienen una demanda estable
El mercado austriaco de patata de mesa se mantiene prácticamente sin cambios respecto a las semanas anteriores. La recolección ha concluido y la patata ha entrado en almacenamiento invernal, aunque las existencias son en general relativamente bajas este año. Las entregas de los productores también son actualmente limitadas. Para garantizar un suministro continuo, algunos retailers ya han acumulado existencias de patata importada o han asegurado volúmenes mediante contratos. Las ventas en el mercado interno se mantienen estables, en línea con la demanda estacionalmente moderada propia de esta época del año. Las promociones puntuales en retail están aportando un apoyo adicional.

Aunque existe demanda desde los mercados de exportación, la escasez de oferta interna hace que las exportaciones no sean un factor relevante este año. Los precios en origen se mantuvieron sin cambios respecto a la semana anterior. En la Baja Austria, la patata de mesa se negociaba en general a 35 € por 100 kg a principios de semana, mientras que en la Alta Austria se han registrado recientemente precios de hasta 37 € por 100 kg.

Reino Unido: La superficie cultivada cae un 20% en una década
La superficie plantada de patata en el Reino Unido ha disminuido aproximadamente un 20% en la última década, según datos preliminares de GB Potatoes. La encuesta de siembra y producción de 2026 de la organización estima que la superficie actual de patata se sitúa en torno a las 100.000 hectáreas. A pesar del descenso a largo plazo, los datos de los últimos años sugieren que la superficie plantada está empezando a estabilizarse.

Los productores de patata del Reino Unido siguen afrontando retos, entre ellos la sequía y las preocupaciones por la fiabilidad del suministro de agua. En un evento sectorial celebrado en Lincolnshire, Scott Walker, director ejecutivo de GB Potatoes, destacó el compromiso continuo de los productores con el cultivo de la patata y su disposición a invertir en el sector. La organización también está promoviendo la patata como un alimento asequible, versátil y nutritivo.

América del Norte: La oferta de Idaho se ajusta mientras los precios suben
Idaho ha concluido su campaña de patata con una cosecha que se considera la más pequeña de la que se tiene registro. La superficie cultivada en el estado descendió a 88.600 hectáreas, unas 6.070 hectáreas menos que el año pasado.

Las condiciones meteorológicas tuvieron un papel determinante en los rendimientos. La siembra comenzó dos semanas antes de lo habitual tras un invierno excepcionalmente cálido. Sin embargo, justo cuando las plantas empezaban a emerger, una helada tardía azotó la región en mayo. En conjunto, los rendimientos se estiman entre un 20 y un 25% por debajo de lo normal.

Idaho no es el único estado que registra una producción reducida. Según el Servicio de Investigación Económica del USDA (ERS), la superficie de patata en Estados Unidos se sitúa en aproximadamente 353.292 hectáreas, un 3% menos que el año anterior y en su nivel más bajo desde 1952. Como resultado, la demanda de patata supera a la oferta, con precios para los calibres más grandes, especialmente los de 40 y 50 unidades por caja, al menos cinco veces superiores a los del año pasado.

La diferencia de precio entre los calibres grandes y pequeños también se ha ampliado en los últimos dos meses. Los precios de la patata de calibre 40 han alcanzado aproximadamente 22,50 €, frente a los 10,82 € del calibre 100.

La India: El procesado abre oportunidades de exportación
La India cosechó casi 59,89 millones de toneladas de patata en 2025-26, aunque las exportaciones de patata fresca siguen siendo relativamente limitadas, en torno a las 600.000 toneladas. Los principales destinos de exportación son Nepal, Sri Lanka, los Emiratos Árabes Unidos, Omán, Catar y Malasia. Si bien se exportan variedades como Bahar y Pukhraj, satisfacer los requisitos individuales de los compradores en cuanto a calibre, especificaciones y calidad sigue siendo un reto.

El sector del procesado ofrece mayores oportunidades. La industria transformadora de patata en la India utiliza actualmente unos 3 millones de toneladas anuales, y se espera que la demanda de patatas fritas congeladas, chips y copos siga creciendo. Las exportaciones de productos de patata congelados y preparados alcanzaron aproximadamente 241 millones de euros en 2025. Por su parte, la menor cosecha europea de patata podría crear oportunidades para los proveedores indios, especialmente en productos transformados. Sin embargo, la expansión de las exportaciones dependerá del acceso a variedades adecuadas para el procesado, de una calidad constante y de una mejor coordinación entre productores, comerciantes e industria transformadora.

Bangladés: Los precios bajos y el aumento de costes presionan a los productores
Los productores de patata de Bangladés afrontan la nueva campaña bajo presión financiera tras varios años consecutivos de pérdidas. En Rangpur, unas 220.000 toneladas de patata de la campaña anterior permanecen en 116 instalaciones de almacenamiento en frío, y los productores tienen dificultades para recuperar los costes de cultivo y almacenamiento. Los precios en cámara han caído a aproximadamente 0,11-0,12 € por kg, frente a unos costes combinados de cultivo y almacenamiento de al menos 0,18 € por kg. Mientras tanto, los costes de fertilizantes y riego han aumentado entre un 10 y un 15%.

Estas pérdidas están haciendo que los productores sean reacios a plantar patata en enero, lo que genera preocupación por los volúmenes de cosecha futuros. Los representantes del sector reclaman una mejora del apoyo al almacenamiento, subvenciones y una mayor promoción de las exportaciones para absorber los excedentes y mejorar los precios en origen.

Egipto: Una gran cosecha invernal seguida de una oferta estival más ajustada
La campaña de patata de Egipto en 2026 ha concluido. La patata fresca ocupó el segundo lugar entre las exportaciones agrícolas del país, con 929.000 toneladas enviadas hasta finales de agosto. La campaña se desarrolló en gran medida según lo previsto: una gran cosecha invernal, una cosecha estival más pequeña y un mercado que pasó de condiciones estables a presión sobre los precios.

Las importaciones de patata de siembra alcanzaron aproximadamente 113.000 toneladas a principios de enero, un 22% por debajo de las 146.000 toneladas registradas un año antes, tras el exceso de oferta que afectó a algunos productores a finales de 2025. Las favorables condiciones de siembra y los menores costes de la semilla respaldaron una gran cosecha invernal, mientras que la menor cosecha estival impidió que la producción anual superara los niveles de 2025. Los limitados volúmenes de patata estival almacenada se repartieron entre el mercado interno, las exportaciones y la reserva de semilla para la siguiente campaña invernal.

Los precios de exportación se mantuvieron inicialmente próximos a los del año anterior, con envíos a países árabes que comenzaron a finales de diciembre y exportaciones a Rusia que arrancaron en enero. Los precios subieron a partir de abril, a medida que la oferta estival se fue ajustando. Rusia se mantuvo como el mayor mercado por volumen, seguida de los países del Golfo, donde la demanda aumentó con fuerza a partir de marzo. Las importaciones de la UE cayeron debido a los elevados remanentes y los bajos precios en Europa, aunque las compras estacionales continuaron desde finales de febrero hasta mayo. Algunos productores almacenaron patata invernal y la vendieron a precios más altos. Los exportadores también exploraron nuevos mercados en Europa del Este, Asia Central y el Extremo Oriente.

La campaña también afrontó dificultades logísticas. El conflicto regional encareció los fletes, retrasó los envíos y generó incertidumbre en la cadena de suministro, especialmente en los envíos con destino a los países del Golfo.

Sudáfrica: El aumento de la oferta presiona los precios
La demanda de patata en Sudáfrica se ha visto afectada por los recientes ataques contra ciudadanos extranjeros, que han llevado a un gran número de ellos a abandonar el país, mientras que la oferta ha seguido aumentando. Actualmente, el 85% de la patata en el mercado procede de la provincia de Limpopo, aunque se espera que esta proporción disminuya a medida que la producción en otras regiones entre en marcha. Según Potatoes South Africa, Limpopo ha suministrado este año un 5,5% más de patata que su media de los últimos cinco años.

Se espera que la oferta se mantenga elevada, mientras que mantener la calidad en pleno verano con altas temperaturas sigue siendo el principal reto. Sin un control de calidad estricto, los precios pueden caer rápidamente. “Observamos que en los mercados de productos frescos, el precio de 0,70 € por kilogramo de la semana 41 había bajado a 0,43 € por kilogramo en la semana 43”, señala PotatoesSA. “El resultado fue una calidad inferior y una vida útil comprometida debido a una gestión deficiente en los mercados.”

Los productores de patata convocaron una reunión de urgencia para abordar la situación, y las patatas más viejas con calidad deteriorada fueron retiradas del mercado. Desde entonces, los precios han comenzado a recuperarse, con una media de 0,50 € por kilogramo en la semana 44.

El festivo de mitad de semana por las elecciones provinciales y municipales podría contribuir a aliviar los elevados volúmenes que entran en el mercado. Sin embargo, los productores no pueden permitirse ralentizar la recolección si quieren procesar todos los volúmenes plantados.

© FreshPlaza.es / Stefan Jansen van Nieuwenhuizen

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