La huelga de aguacateros en Michoacán reduce a casi la mitad los envíos previstos a Estados Unidos

La PUAM señala en un comunicado: “Somos nosotros quienes enfrentamos las plagas, las sequías, el aumento de los fertilizantes, los jornales y todos los riesgos de producir. Y mientras nuestro aguacate sigue vendiéndose a precios elevados en el extranjero, aquí el productor tiene que conformarse con lo que le ofrecen”. Los productores argumentan que las mayores ganancias del sector se concentran en los intermediarios y comercializadores, y suman a sus demandas aumentos salariales para los cortadores.
Los huelguistas establecen cierres de carreteras y tomas pacíficas en varias Juntas Locales de Sanidad Vegetal, encargadas de los controles fitosanitarios para la exportación. Valentín Rodríguez, agroproductor michoacano y gerente de la empacadora y comercializadora Avocados Don Goyo, señala: “Hay una inconformidad generalizada de los productores. Mientras, el precio, desgraciadamente, no es algo que se pueda manejar a través de presiones, ni de tomar carreteras ni juntas de sanidad. Eso obedece a otros mecanismos de oferta y demanda. La industria también está mandando una señal equivocada a los consumidores y a los grandes importadores en Estados Unidos: si México no manda el aguacate que consume Estados Unidos, lo hará Ecuador, Colombia, Perú”. Rodríguez calcula que, de los hasta 1.100 contenedores pactados para esta semana, solo llegarán a despachar unos 600, tras acumular dos días sin cosecha.
Estados Unidos compra unos 3.650 millones de dólares anuales de aguacate mexicano y representa el 99% del mercado de los productores michoacanos. Durante el primer cuatrimestre de 2026, México elevó un 35% sus envíos al país vecino, con unas 501.824 toneladas despachadas, según la Secretaría de Economía. México es el principal productor mundial del fruto y el Hass mexicano representa cerca del 30% de la cosecha global, con un récord de 1,22 millones de toneladas exportadas en 2025 y una proyección de 1,32 millones para 2026.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) dice estar abierta a recibir las propuestas del sector. Entre las demandas figura también la entrada en vigor del mecanismo Velagro, que obliga al exportador a acreditar el cumplimiento laboral y de seguridad social en su cadena de suministro, y que puede convertirse en una barrera para quienes operan en la informalidad.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, descarta una intervención directa en los precios y apunta hacia la diversificación: “Es imposible que el Gobierno ponga un precio al aguacate. Creo que la APEAM ha dejado por años de explorar nuevos mercados y con urgencia debe buscar nuevos mercados. No estamos solos, hay una competencia mundial. El mercado chino por ejemplo es mucho más grande ya que el mercado norteamericano y ellos exportan de Kenia y de Sudáfrica”.




