Brasil fortalece su liderazgo en carne de res y aumenta la presión sobre Australia

El crecimiento de las exportaciones brasileñas de carne de vacuno está transformando el comercio mundial y elevando la competencia entre los principales países proveedores, especialmente Australia. Así lo señala un análisis de Rabobank difundido por el portal australiano Beef Central, que destaca la capacidad productiva de Brasil, sus avances en eficiencia y la expansión de sus mercados internacionales.
De acuerdo con Angus Gidley-Baird, analista sénior de proteínas animales de Rabobank, Brasil ha superado a Estados Unidos en producción de carne de res, con aproximadamente 11.7 millones de toneladas anuales y exportaciones cercanas a 3.5 millones de toneladas.
Esta creciente participación en mercados tradicionalmente abastecidos por Australia obliga a los productores y exportadores de ese país a seguir de cerca la evolución de la ganadería brasileña.
Mayor inventario y avances productivos
Wagner Yanaguizawa, analista de proteína animal de Rabobank Brasil, atribuye la competitividad del sector a tres factores principales: el tamaño de su hato bovino, las mejoras constantes en productividad y una estrategia cada vez más orientada a los mercados internacionales.
El inventario brasileño alcanzó un récord de 196 millones de cabezas en 2023 y se ha mantenido cerca de ese nivel. A ello se suman el mejoramiento genético, el incremento del peso de las canales, una mayor eficiencia alimenticia y la expansión de los sistemas de engorda en confinamiento.
Estos avances han permitido aumentar la capacidad de producción y fortalecer la posición de Brasil frente a otros exportadores mundiales.
Las exportaciones ganan terreno frente al consumo interno
Tradicionalmente, el mercado nacional brasileño absorbía cerca del 70 por ciento de la carne de res producida en el país. Sin embargo, en 2025 esa proporción descendió al 61 por ciento, mientras las exportaciones alcanzaron niveles récord.
La tendencia acerca a Brasil al modelo australiano, que destina entre el 65 y el 70 por ciento de su producción al mercado internacional.
Según las estimaciones de Yanaguizawa, la demanda externa podría seguir creciendo a un ritmo superior al consumo interno, impulsada por mejores precios para los exportadores. En 2025, la carne de res en equivalente canal registró un precio promedio aproximado de 4 mil 750 euros por tonelada en el mercado brasileño, frente a 5 mil 850 euros por tonelada en las operaciones de exportación.
Esta diferencia de precios incentiva a los frigoríficos a destinar una mayor proporción de su producción a los compradores extranjeros, aunque ello reduzca la participación relativa del consumo nacional.
China limita las compras y obliga a buscar otros mercados
China continúa como el principal destino de la carne brasileña, al concentrar alrededor del 46 por ciento de los envíos. Por ello, las restricciones mediante cuotas de importación impuestas por el país asiático representan un desafío para el sector.
En 2025, Brasil exportó aproximadamente 1.65 millones de toneladas de carne de res a China. Para 2026, Rabobank estima que el volumen podría reducirse a entre 1.2 y 1.25 millones de toneladas, una disminución de entre 400 mil y 450 mil toneladas.
Ante este panorama, Brasil busca diversificar sus destinos comerciales. Estados Unidos figura entre los mercados con mayor potencial, junto con países de Oriente Medio, Indonesia, Vietnam, Chile y Reino Unido.
No obstante, el análisis advierte que estos mercados difícilmente compensarían por completo la reducción de las compras chinas. La redistribución de los embarques brasileños podría intensificar la competencia con Australia en distintos destinos internacionales.
Japón y Corea del Sur, objetivos para la expansión brasileña
Brasil también busca ingresar a los mercados de Japón y Corea del Sur, considerados estratégicos para las exportaciones australianas de carne de res.
Según el análisis de Rabobank, las autoridades de ambos países ya concluyeron las inspecciones de establecimientos frigoríficos brasileños. La decisión sobre una posible apertura comercial depende ahora de los informes finales y de las autorizaciones sanitarias y comerciales correspondientes.
Yanaguizawa considera que el acceso podría concretarse durante 2026, aunque todavía está sujeto a la aprobación de las autoridades de ambos mercados.
Perspectivas para el comercio mundial
Uno de los principales interrogantes para los próximos meses será determinar qué proporción de la carne brasileña que deje de enviarse a China podrá colocarse en otros mercados y qué efecto tendrá esa redistribución sobre los precios internacionales.
El análisis también anticipa una posible reducción de la producción brasileña de carne de res durante el segundo semestre de 2026, situación que podría limitar temporalmente la oferta exportable.
A largo plazo, Rabobank considera que la escala productiva de Brasil, las mejoras en eficiencia y la apertura de nuevos destinos seguirán respaldando el crecimiento de sus exportaciones. Sin embargo, las restricciones comerciales de China ponen de relieve la importancia de diversificar los compradores y reducir la dependencia de un solo mercado.
Para Australia, cuya industria depende ampliamente de las ventas internacionales, el avance brasileño representa un factor determinante en la competencia por los principales destinos de la carne de res.




