Prevé USDA caída en la producción de trigo mexicano por altas temperaturas

Monterrey– Durante el ciclo comercial agrícola de julio de 2026 a junio de 2027, el rendimiento promedio del trigo en México caerá 13.8% anual, hasta ubicarse en apenas 4.81 toneladas por hectárea, debido a las altas temperaturas en las regiones productoras, proyectó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).
De concretarse esta previsión, se trataría de la mayor caída anual desde el ciclo 2015-2016, cuando el rendimiento promedio descendió un 14.4%, a 4.53 toneladas por hectárea.
En su más reciente informe mensual sobre la producción agrícola mundial, correspondiente a octubre, la dependencia estadounidense ajustó 7.5% a la baja sus expectativas para la producción de trigo mexicano del presente ciclo, porque los mismos agricultores están reportando que las altas temperaturas dañaron sus cultivos.
También redujo en 9.8% sus expectativas de los rendimientos del producto referido en comparación con el reporte previo, ya que el trigo requiere una exposición prolongada a bajas temperaturas en invierno para inducir la floración antes del verano, y el mal clima impidió que lo sembrado a finales de 2025 se desarrollara apropiadamente.
“A pesar de haber suficiente agua para regar los cultivos de otoño-invierno (de 2025), los agricultores en el sur de Sonora reportaron bajos rendimientos. Por lo tanto, el trigo de México iba en camino de tener una recuperación decente de la severa sequía hasta que el clima atípico impidió el desarrollo adecuado del grano”, apuntó el USDA.
El USDA mide la producción y rendimientos en ciclos comerciales que no corresponden a los tiempos de siembra y cosecha otoño-invierno en México -que se realizan de noviembre a febrero y de abril a julio, respectivamente-, por lo que la mayor parte de la cosecha del ciclo comercial 2026-2027, el 96%, ya se hizo en julio pasado.
Así, aunque la autoridad hable teóricamente de una predicción, el derrumbe de los rendimientos ya está prácticamente consumado, con excepción de lo que pueda contabilizarse del ciclo primavera-verano, cuya siembra va de abril a julio y la cosecha, de septiembre a diciembre, pero sólo representa un 4% de la producción nacional.
Agencia Reforma




