Huracán Polo destruye 1.300 hectáreas de sandía y melón en Guaymas a una semana de la cosecha

Carlos Gaspar Iberri Tapia, presidente de la Asociación de Organismos Agrícolas del Norte de Sonora (AOANS), advierte que la situación es especialmente grave para los productores del sector social, quienes dependen del rendimiento de sus parcelas para sostener a sus familias y en muchos casos carecen de recursos para comenzar de nuevo.
Iberri Tapia explica que una parte importante de las siembras afectadas no contaba con seguro agrícola, por lo que los productores asumen directamente las pérdidas. A la inversión en semillas, preparación de tierra, insumos, riego y mantenimiento se añaden los compromisos comerciales que ya habían adquirido antes del paso del huracán, cuando los cultivos todavía estaban en pie.
El impacto llega también a los trabajadores agrícolas que cada temporada se desplazan desde distintos estados del centro del país para participar en la recolección de sandía, melón, chiles picosos y diversas variedades de calabaza. Con los cultivos destruidos antes de iniciar los cortes, estos jornaleros pierden la fuente de empleo que representa la cosecha.
La AOANS señala que, con respaldo del Gobierno, se analiza la posibilidad de establecer algún mecanismo de apoyo para los afectados, aunque aún no se definen las alternativas concretas. Iberri Tapia precisa que los tiempos del calendario agrícola ya no permiten reiniciar estos cultivos en la temporada actual, por lo que las tierras deberán esperar hasta la próxima primavera.




