El ib, tesoro de la milpa maya y la gastronomía yucateca

El frijol Lima (Phaseolus lunatus L.), conocido en Yucatán como ib, es una de las leguminosas tradicionales que forman parte de la milpa maya. Además de su importancia agrícola y cultural, constituye una valiosa fuente de proteína vegetal, energía y nutrimentos para la alimentación de las familias de la región.

Por sus cualidades nutricionales, el ib es un alimento de gran valor. Sus semillas pueden contener alrededor de 26% de proteína, además de aportar hierro, calcio, carbohidratos, minerales y vitaminas del complejo B, como tiamina, riboflavina y niacina. También destaca por su contenido de lisina, un aminoácido esencial que contribuye a complementar nutricionalmente una dieta basada en cereales como el maíz. En términos generales, sus propiedades nutricionales son comparables con las del frijol común.

Una gran diversidad en la milpa yucateca
El ib es una especie de frijol domesticada desde tiempos antiguos y se caracteriza por su amplia diversidad. En Yucatán pueden encontrarse semillas de distintos colores, tamaños y formas: redondas, planas o alargadas, algunas con apariencia similar a las habas. La planta se desarrolla como una guía trepadora y produce vainas que pueden contener desde dos hasta seis semillas, dependiendo de la variedad. Asimismo, existen materiales de ciclo corto y de ciclo largo, adaptados a diferentes condiciones de producción. En la Península de Yucatán se ha documentado una importante riqueza de variedades de ib, muchas de ellas conservadas durante generaciones por las familias mayas. Tradicionalmente, se siembra asociado con el maíz y con otros cultivos que integran la milpa, aprovechando este sistema agrícola para su crecimiento y producción.

Un alimento ligado a la cultura maya
Más allá de su importancia nutricional y agrícola, el ib mantiene una estrecha relación con la cultura y las tradiciones del pueblo maya. Su conservación en las milpas representa también la preservación de conocimientos, semillas y prácticas agrícolas transmitidas de generación en generación. Además, el ib posee importancia económica para los productores debido a su aceptación y valor en los mercados locales. Su presencia continua siendo relevante en la gastronomía yucateca, donde se utiliza para preparar diversos platillos tradicionales, entre ellos el toksel, polkan, frijol colado e ibes con carne de puerco.
Por su diversidad, valor nutricional, importancia económica y profundo vínculo con la cultura maya, el frijol lima representa un recurso que merece ser estudiado, aprovechado y, sobre todo, conservado. Proteger las variedades nativas de ib significa también contribuir a mantener viva la diversidad agrícola y gastronómica de Yucatán.

Mayor información:
Dra. Mónica Guadalupe Lozano Contreras
C.E. Mocochá




