Las ventas de productos orgánicos en EE. UU. alcanzan 76.600 millones de dólares en 2025

Los alimentos concentran la mayor parte de ese volumen: las familias estadounidenses destinan 70.100 millones de dólares a productos libres de pesticidas y aditivos sintéticos, lo que sitúa la comida orgánica en el 6,1% del total de alimentos consumidos en el país. Las ventas de esta categoría crecen un 6,9%, un ritmo tres veces superior al de la industria alimentaria convencional, que apenas avanza un 2,3%. Los productos orgánicos no alimenticios, entre ellos textiles y artículos de cuidado personal, suman 6.500 millones de dólares adicionales al balance total.
Detrás de estas cifras hay un cambio en la forma en que los consumidores entienden la alimentación: ya no la conciben únicamente como una forma de saciar el apetito, sino como una herramienta para la salud. Esa visión impulsa una demanda creciente de transparencia en el etiquetado, ingredientes limpios y alimentos con alto valor nutricional, visible en el auge de productos enriquecidos con proteínas, desde cereales hasta bebidas funcionales.
Los millennials y la generación Z lideran este comportamiento de compra, buscando activamente el sello oficial de agricultura orgánica para proteger la salud de sus familias y el medioambiente. Desde la Asociación de Comercio Orgánico subrayan que ese sello se ha convertido en el mayor símbolo de confianza para los compradores en tiempos de incertidumbre.
Los analistas proyectan una expansión de 24.000 millones de dólares en los próximos cinco años, con estimaciones que sitúan el mercado orgánico por encima de los 100.000 millones de dólares de facturación para 2030.




