La baja floración redujo exportación de mango al 40% de capacidad en Sinaloa

Crespo Durán, expresidente de la Asociación de Agricultores del Río Baluarte añade que “la poca producción no abasteció para los pedidos que había”, pese a que la demanda y los precios eran favorables para la exportación.
El directivo describe una situación crítica en los principales mercados de destino: “Era poca la oferta que había y la demanda pues sí fue bastante alta, la gente solicitando mangos y no había la cantidad suficiente para poder surtir los pedidos en el mercado americano, inclusive para Europa, para Canadá, para Japón estuvo muy de plano muy crítica la situación”. Los precios altos derivados de la escasez no compensaron el bajo volumen de producción.
El arranque de la temporada en los empaques se retrasó hasta la última semana de mayo, cuando en condiciones normales los trabajos comienzan entre el 10 y el 15 de ese mes. La coincidencia de las temporadas de Jalisco, Nayarit y Sinaloa norte saturó el mercado estadounidense y provocó una caída en los precios, que habían llegado a oscilar entre 8 y 12 pesos por kilo.
La inseguridad sumó dificultades adicionales: en Escuinapa impidió la certificación de empaque, y en el resto de los municipios obligó a recortar las horas de trabajo de los ingenieros certificadores. Los empaques operaron con el 60 por ciento del personal habitual. Muchos ya cerraron labores desde hace un par de semanas, y Crespo Durán señala que esta ha sido una de las temporadas más cortas, cuando regularmente el cierre se produce a finales de agosto o en la primera o segunda semana de septiembre.




