
La Comisión Europea estima que la producción de carne de cerdo en la Unión Europea permanecerá prácticamente estable en 2026, con un crecimiento previsto del 0.3 por ciento, impulsado por un aumento del 0.6 por ciento en el censo de cerdas reproductoras registrado a finales de 2025.
Durante los primeros cuatro meses del año, la producción comunitaria aumentó 2.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2025, gracias al desempeño de países productores como Dinamarca, Polonia, Francia y España. Sin embargo, Bruselas prevé una desaceleración de la actividad en la segunda mitad del año.
Uno de los principales factores de incertidumbre es el brote de peste porcina africana (PPA) detectado en España a finales de 2025, que provocó restricciones a las exportaciones hacia mercados extracomunitarios y generó un exceso de oferta dentro de la Unión Europea, presionando a la baja los precios de la carne de cerdo.
En el comercio exterior, la Comisión Europea anticipa una disminución del 0.5 por ciento en las exportaciones de carne de cerdo durante 2026. Aunque entre enero y abril la caída de los envíos a China fue compensada por un mayor volumen de ventas a Corea del Sur y Vietnam, el organismo considera que ese equilibrio será difícil de mantener en los próximos meses.
Además de las restricciones comerciales, el sector enfrenta otros desafíos, como la posible imposición de aranceles antidumping por parte de China, la recuperación de la producción porcina del país asiático y la creciente competencia de Brasil y Estados Unidos en los mercados internacionales.
En contraste, el consumo interno de carne de cerdo en la Unión Europea podría crecer ligeramente, con un incremento estimado de 0.4 por ciento. La Comisión atribuye este comportamiento al descenso de los precios del producto, lo que favorecería su consumo frente a la carne de res, cuyos costos continúan al alza debido a la menor producción.




