Industria porcina china enfrenta pérdidas millonarias por exceso de producción y menor consumo

La industria porcina de China atraviesa una de las crisis más severas de los últimos años, con pérdidas estimadas en alrededor de 3 mil 800 millones de dólares mensuales, derivadas principalmente de una sobreoferta de animales y una disminución gradual en el consumo de carne de cerdo.
Así lo expuso Brett Stuart durante el World Pork Expo celebrado en Des Moines, Iowa, donde señaló que el sector registra pérdidas cercanas a los 65 dólares por cada cerdo comercializado.
De acuerdo con el analista, China sacrifica aproximadamente 700 millones de cerdos al año, lo que convierte a la nación asiática en el principal productor porcino del mundo, concentrando cerca de la mitad del inventario global.
La actual situación tiene su origen en la crisis provocada por la peste porcina africana en 2019, enfermedad que eliminó cerca de dos tercios del hato porcino chino. La escasez de animales impulsó fuertes ganancias para los productores, lo que derivó en una rápida expansión de la capacidad instalada mediante grandes complejos de producción y granjas de múltiples niveles.
Sin embargo, el acelerado crecimiento terminó generando una sobreproducción que saturó el mercado. Desde 2021, la industria no ha logrado recuperar niveles sostenidos de rentabilidad.
A esta problemática se suma un cambio en los hábitos de consumo de la población. Stuart explicó que las nuevas generaciones están incorporando una mayor cantidad de carne de res, aves y productos del mar a su dieta, reduciendo el consumo tradicional de carne de cerdo.
Además, el estancamiento demográfico y la disminución gradual de la población china representan un desafío adicional para la demanda interna en los próximos años.
El especialista destacó que China se ha convertido en el mayor importador mundial de carne de res, una tendencia que refleja cambios estructurales en las preferencias alimentarias de los consumidores.
Aunque el gobierno chino solicitó a los grandes productores reducir la producción y disminuir el número de cerdas reproductoras durante 2026, los reportes corporativos del primer trimestre muestran que varias empresas incrementaron su producción en lugar de reducirla.
Según Stuart, la magnitud de las pérdidas dificulta cualquier intento de apoyo financiero gubernamental a gran escala.
“No se puede inyectar una cantidad tan elevada de recursos cada mes para sostener una industria completa”, señaló.
El analista prevé que el proceso de ajuste y reducción de inventarios continúe al menos hasta 2027, mientras la presión financiera afecta tanto a pequeños productores como a grandes corporativos integrados.
Incluso advirtió que algunas de las principales compañías porcinas de China podrían enfrentar problemas financieros severos o procesos de insolvencia si las condiciones actuales persisten.
Ante este panorama, la industria porcina china enfrenta el reto de equilibrar la oferta con una demanda cambiante, en medio de uno de los periodos más complejos para el sector en las últimas décadas.




