La pera argentina gana terreno en México

Los últimos reportes comerciales indican que Europa atraviesa una etapa de menor rotación para la pera importada. La llegada de fruta de temporada propia del continente ocupa espacio en las góndolas y concentra el interés de los consumidores, en particular en los segmentos de mayor calidad. Esa situación incrementa la presión competitiva para los proveedores externos y obliga a extremar estrategias comerciales para sostener precios y participación. Para la producción argentina, históricamente vinculada a los mercados europeos, el escenario representa un desafío adicional en una campaña que ya se desarrolla bajo condiciones internacionales complejas.
México aparece como una alternativa que gana protagonismo. El aumento de la oferta argentina en ese mercado permite diversificar destinos y reducir parcialmente la dependencia de plazas tradicionales. La demanda sostenida y la búsqueda de abastecimiento estable por parte de los compradores ofrecen una ventana de oportunidades para la fruta nacional.
En Asia, la actividad de las peras importadas en China permanece prácticamente sin movimientos significativos. La escasa dinámica comercial limita las posibilidades de expansión inmediata para los exportadores internacionales y mantiene la cautela entre operadores y empresas. Chile, principal competidor de Argentina en varios mercados, también registra menores volúmenes exportados hacia destinos del Lejano Oriente respecto de la campaña anterior, lo que refleja que las dificultades no son exclusivas de un solo origen.
En el segmento de manzanas, el mercado estadounidense transita una relativa estabilidad. Las cotizaciones muestran pocas variaciones respecto de semanas anteriores, aunque las diferencias entre variedades y calibres siguen marcando comportamientos particulares. Los inventarios norteamericanos permanecen por debajo de los niveles registrados durante 2025, una variable que los operadores continúan observando con atención. La evolución no es uniforme y existen comportamientos diferenciados según cada variedad comercial.
Para la fruticultura argentina, y en particular para las regiones productoras del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, el escenario internacional confirma una tendencia que se viene profundizando en los últimos años. La creciente competencia global, los cambios en los hábitos de consumo y la volatilidad de los flujos comerciales obligan a las empresas exportadoras a buscar nuevas oportunidades y consolidar nichos donde la calidad de la fruta argentina funcione como diferencial. Las exportadoras enfrentan mercados europeos con menor absorción y una China que permanece expectante, mientras México emerge como el destino donde la pera argentina logra avanzar con mayor claridad en esta campaña.
Fuente: agrovalle.com.ar




