
El Gobierno de Uruguay implementó nuevas restricciones para el uso de medicamentos veterinarios en remates feria y exposiciones ganaderas, con el objetivo de fortalecer la inocuidad de la carne bovina y reducir el riesgo de residuos farmacológicos en los productos destinados a los mercados internacionales.
La medida fue establecida por la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) mediante la Resolución N.° 132/026, que entró en vigor esta semana y regula específicamente los tratamientos sanitarios aplicados en zonas bajo control de garrapata.
A partir de ahora, los servicios veterinarios oficiales únicamente podrán utilizar medicamentos cuyos períodos de retiro sean compatibles con el tiempo mínimo que los animales deben permanecer en los predios de destino antes de ser enviados a sacrificio.
Las autoridades explicaron que algunos productos empleados anteriormente para el control de la garrapata presentaban tiempos de espera superiores al plazo exigido para el traslado de animales a mataderos exportadores, lo que aumentaba el riesgo de detectar residuos en la carne.
Carlos Fuellis, coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, señaló que la nueva disposición busca prevenir situaciones en las que un productor cumpla con todos los requisitos sanitarios y aun así enfrente problemas por la permanencia de residuos derivados de tratamientos aplicados durante los remates.
Además, cada aplicación de medicamentos deberá quedar registrada en la documentación oficial de movilización de ganado, fortaleciendo la trazabilidad y el seguimiento sanitario de los animales.
La DGSG indicó que esta acción forma parte de una estrategia nacional para reforzar la confianza de los mercados internacionales en la carne uruguaya, uno de los principales productos de exportación del país, y mantener los estándares sanitarios exigidos por los compradores internacionales




