
El diferencial entre el precio que recibe el ganadero y el que paga el consumidor por la carne de cerdo se ha incrementado de forma significativa en los últimos dos años, al pasar de 252% a 431%, de acuerdo con datos del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD), difundidos por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).
Actualmente, el productor percibe en promedio 1.30 euros por kilogramo, una caída de 28.9% respecto a abril de 2024, cuando el precio se ubicaba en 1.83 euros. En contraste, el consumidor paga hasta 6.90 euros por kilo en supermercados, el nivel más alto registrado en la serie.
Esta disparidad implica que, desde la entrada del cerdo al matadero hasta su venta final, el precio se incrementa en aproximadamente 5.60 euros por kilogramo. En términos absolutos, el margen entre origen y destino creció de 3.52 a 5.31 euros por kilo en el periodo analizado.
COAG advierte que la disminución en el precio pagado al productor, observada durante 2025 y los primeros meses de 2026, no se ha reflejado en una reducción para el consumidor. Por el contrario, los precios al público han continuado al alza, mientras los ganaderos enfrentan menores ingresos y mayores costos de producción, en parte derivados del contexto internacional.
Ante este panorama, la organización instó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a actualizar los estudios sobre la cadena de valor de los alimentos básicos, ya que el último análisis del sector porcino data de 2013, lo que limita la comprensión actualizada de costos y márgenes.
Asimismo, solicitó retomar la publicación oficial de precios origen-destino, suspendida desde 2017, al considerar que su ausencia reduce la transparencia en la formación de precios.
“Es fundamental contar con información pública clara sobre cómo evolucionan los precios a lo largo de la cadena




