Apuesta Chihuahua por certificar su carne y proteger su origen para abrir nuevos mercados

Frente al cierre temporal de la frontera para la exportación de ganado en pie, Chihuahua decidió convertir la crisis en una oportunidad. El estado aceleró una estrategia integral para certificar la carne, diferenciar su calidad y proteger el origen de sus productos, con el objetivo de diversificar mercados, agregar valor y disminuir la histórica dependencia del mercado estadounidense.
La Secretaría de Desarrollo Rural encabeza este esfuerzo, que contempla la creación de un organismo certificador de carne, el diseño de una metodología estatal de clasificación, el desarrollo de un Centro de Valor Agregado y el avance en indicaciones geográficas para productos emblemáticos como la carne, el vino y el chile chipotle.
El ingeniero Mauricio Hernández Cerón, director de Desarrollo Agropecuario de la Secretaría de Desarrollo Rural, explicó que México cuenta con una Norma Oficial Mexicana para la clasificación de carne; sin embargo, su aplicación ha sido limitada debido a la ausencia de un organismo acreditado en Chihuahua que certifique su cumplimiento.
“Hoy la carne puede clasificarse de manera informal, pero esa valoración no tiene efectos comerciales si no existe una entidad certificadora que la respalde”, señaló. Por ello, el estado trabaja en la construcción de un esquema técnico que permita otorgar certeza tanto a productores como a compradores.

En este proceso, la Secretaría mantiene reuniones técnicas con Gabriela Corral, especialista en clasificación de carne y responsable de los análisis en el concurso del Novillo Gordo que organiza la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, así como con el área de comercialización de la dependencia estatal.
El objetivo, detalló Hernández Cerón, es desarrollar una metodología clara, técnicamente sólida y adaptada a la realidad del mercado local, que funcione tanto para pequeños productores como para grandes comercializadores. Este sistema permitiría clasificar la carne chihuahuense bajo categorías reconocidas internacionalmente, como premium, select o choice, facilitando el acceso a mejores precios y nuevos mercados.
“Sin un organismo acreditado, la clasificación no se reconoce en el mercado. Con la certificación, la carne Chihuahua podrá diferenciarse y competir en igualdad de condiciones”, subrayó.
Indicaciones geográficas: proteger el origen
Paralelamente, Chihuahua avanza en la obtención de indicaciones geográficas para productos emblemáticos del estado. El proyecto con mayor avance es el del chile chipotle, para el cual ya se busca el reconocimiento federal como producto originario de la entidad.
Este tipo de distintivos permiten respaldar la autenticidad, calidad y procedencia de los productos, abriendo oportunidades en mercados nacionales e internacionales. En el caso de la carne y el vino, también se analizan las rutas jurídicas y técnicas necesarias para integrar los expedientes y cumplir con los requisitos federales.

“La idea es que el consumidor pueda identificar en cualquier supermercado del país un sello que indique que la carne proviene de Chihuahua. Queremos diferenciar la carne Chihuahua”, afirmó el funcionario estatal.
Centro de Valor Agregado: infraestructura para competir
Otro de los proyectos estratégicos es la creación de un Centro de Valor Agregado, que funcionaría como un espacio especializado para análisis técnicos, procesos de certificación y pruebas de calidad de productos agroalimentarios. Este centro podría albergar al organismo certificador de carne y convertirse en un soporte clave para futuras certificaciones e indicaciones geográficas.
La intención es dotar a los productos chihuahuenses de garantías técnicas y científicas, fortaleciendo su posicionamiento en mercados más exigentes.
De la coyuntura a la política pública
Las autoridades reconocen que históricamente, cuando la frontera con Estados Unidos se reabre, muchos proyectos estructurales quedan en pausa. Por ello, subrayaron la importancia de que las organizaciones ganaderas y el sector productivo se apropien de estas iniciativas para garantizar su continuidad más allá de la coyuntura.
En las reuniones recientes han participado representantes del Consejo Estatal Agropecuario (CEACH), el Consejo para el Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua (CODECH) y líderes del sector ganadero, con el objetivo de construir una visión compartida.

Como parte de esta estrategia, también se analiza la posibilidad de realizar el concurso del Novillo Gordo dos veces al año, en lugar de una. Con ello se busca incentivar la engorda, transparentar costos, difundir buenas prácticas y acercar a más productores al proceso de evaluación de calidad.
La meta, adelantó Hernández Cerón, es consolidar estos esfuerzos en 2026, sentando las bases de un nuevo modelo ganadero para Chihuahua, donde la calidad, el origen y el valor agregado sean la principal carta de presentación ante el mundo.




