Proyecto Ubre de Venezuela recibe el Galardón Iberoamericano de Gastronomía 2026 por su apuesta al cordero sostenible

La Academia Iberoamericana de Gastronomía otorgó el Galardón Iberoamericano de Gastronomía 2026, en la categoría de Gastronomía Sostenible, al Proyecto Ubre, una iniciativa venezolana que busca poner en valor la identidad del país a través de su cocina y proyectarla más allá de sus fronteras.
El reconocimiento destaca especialmente la integración del restaurante con la finca productiva, donde se genera la totalidad de la materia prima utilizada, convirtiendo al territorio y al producto en el eje central del proyecto.
Al frente de Ubre se encuentra el chef Issam Koteich, quien tras una trayectoria internacional y ocho años de residencia en Dubái, decidió regresar a Venezuela para desarrollar una propuesta gastronómica con impacto real, basada en la sostenibilidad, el origen y el aprovechamiento integral del producto.
La base del proyecto es una finca ubicada a unos 40 minutos de Caracas, donde más de 10 mil ovejas de raza Assaf conforman el núcleo productivo. Tradicionalmente orientada a la producción lechera, esta raza es trabajada en Ubre también como producto cárnico, una práctica poco habitual incluso en mercados europeos como el español.
El menú del restaurante gira en torno a un solo animal: el cordero, abordado en sus distintas etapas —lechal, recental y pascual—, lo que ha permitido desarrollar una cocina coherente, didáctica y profundamente identitaria. Esta propuesta invita al comensal a descubrir cortes y elaboraciones que difícilmente encontraría en otros contextos culinarios.
Actualmente, el 75 % de los insumos utilizados en el restaurante provienen directamente de la finca, mientras que el aprovechamiento del animal alcanza el 80 %, incorporando partes que enriquecen la experiencia gastronómica y refuerzan el concepto de consumo responsable.
La sostenibilidad como sistema integral
El galardón reconoce una sostenibilidad entendida como un sistema operativo completo. El proyecto incluye la recolección de agua de lluvia para el consumo animal y el riego, la reutilización de residuos orgánicos como abono natural y una gestión productiva que no genera impactos negativos en las comunidades cercanas. Además, parte del estiércol se comercializa como fertilizante, cerrando de manera eficiente el ciclo productivo.
De forma paralela, el equipo continúa investigando nuevas líneas de trabajo orientadas a mejorar la eficiencia energética, la reproducción animal y la trazabilidad. Esta filosofía de aprovechamiento integral se extiende también al desarrollo futuro de una línea farmacéutica y de cuidado personal basada en productos naturales, libres de componentes químicos.
“La Academia Venezolana de Gastronomía siempre ha subrayado el impacto local del proyecto y su capacidad de proyección internacional, con el orgullo que supone formar parte del imaginario gastronómico caraqueño”, señaló Ivanova Decán, presidenta de la Academia Venezolana de Gastronomía.
Posible llegada a España
La distinción coincide con el interés del Proyecto Ubre por iniciar su expansión en Europa. Madrid se perfila como el primer destino, y actualmente el equipo se encuentra en una fase de estudio económico y análisis del modelo de implantación, con el objetivo de replicar los mismos estándares de calidad, sostenibilidad y origen del producto.
“Más de 400 mil venezolanos viven actualmente en España, una comunidad con un fuerte vínculo cultural y gastronómico con su país, que convive además con un público español cada vez más interesado en propuestas basadas en el producto, la sostenibilidad y la trazabilidad”, destacó Pedro Khalil, cofundador del proyecto.




