
Desde el 1 de enero entró en vigor la nueva normativa del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) que regula el uso de la mención “Product of USA” en el etiquetado de carnes y productos cárnicos. A partir de ahora, esta declaración solo podrá utilizarse cuando los animales de los que procede la materia prima hayan nacido, sido criados, sacrificados y procesados íntegramente en Estados Unidos.
Los establecimientos que utilicen esta mención deberán facilitar al Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria (FSIS) el acceso a la documentación que acredite el cumplimiento de los criterios reglamentarios establecidos.
La norma final también aclara los requisitos aplicables a las declaraciones voluntarias de origen estatal. El FSIS señaló que, desde enero, centrará inicialmente sus esfuerzos de verificación en las declaraciones “Product of USA” y “Made in the USA”. No se descarta que el organismo emita instrucciones adicionales sobre las declaraciones de origen estatal en futuras revisiones de la directiva.
Con la nueva regulación, la carne procedente de animales importados que posteriormente sean sacrificados y procesados en Estados Unidos deja de cumplir los requisitos para utilizar la mención “Product of USA”. No obstante, los productos mínimamente procesados podrán emplear declaraciones calificadas, como indicar que fueron troceados, loncheados o envasados en el país utilizando carne importada. La norma no obliga a las empresas a utilizar etiquetas de origen estadounidense.
La regulación se aplica exclusivamente a las ventas en el mercado interno y no afecta a las exportaciones.
Desde diversas organizaciones del sector se ha advertido que esta normativa podría generar tensiones comerciales con Canadá y México, además de desincentivar la importación de animales vivos.




