El agave mezcalero, los subproductos y la diversificación

El agave mezcalero incluye diversas especies de agave que se cultivan en los nueve estados con denominación de origen en México (DOM): Oaxaca, Guerrero, Durango, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Tamaulipas, Michoacán y Puebla.
La principal especie cultivada es el agave espadín (Agave angustifolia Haw.). Este producto forestal no maderable se encuentra en un contexto de sobreproducción, ocasionando que los precios desciendan a niveles mínimos en los cuales se corre el riesgo, incluso, de no recuperar la inversión inicial que hacen los productores. La superficie nacional con estos agaves se ha estimado cercana a las 60,000 hectáreas para el año 2024. Los costos de producción por hectárea se encuentran en el rango de 120,000 a 150,000 pesos para una densidad de siembra de 2,500 plantas por hectárea.

En el período 2015-2022 los productores de agave mezcalero en los estados de la DOM disfrutaron de una bonanza en los precios, alcanzando un máximo de 18 pesos el kilo de piña (parte central del agave maduro) a pie de parcela. En contraste, en 2025 el rango del precio por kilo de piña a pie de parcela se encuentra entre uno y tres pesos dependiendo de la lejanía de las parcelas con respecto a los palenques y la agroindustria que produce destilados. El principal producto agroindustrial que se obtiene de estos agaves es el mezcal.
La especialización en la producción de mezcal ha incentivado crisis cíclicas de precios altos y precios bajos. Estas crisis cíclicas han tenido una duración histórica de 17 a 18 años. Esto significa que cada 17 o 18 años se presenta un máximo de precios. El último fue en 2018. A su vez, la sobreproducción ha ocasionado un crecimiento de la frontera agrícola, de tal forma que la CONAFOR reportó que la producción de agave fue una de las principales causas de deforestación en la década pasada.

El mezcal se caracteriza por su proceso de producción artesanal
Entre las posibles soluciones para enfrentar la sobreproducción actual, así como disminuir los efectos negativos de estas crisis cíclicas, se presenta la obtención e impulso de los subproductos derivados del agave. Los que se consideran con mayor potencial son la producción de jarabe de agave, inulina y el ensilado de agave para alimentación de ganado. El jarabe de agave es un endulzante que se puede obtener de la piña cocida del agave. La piña cocida fue consumida desde hace muchos siglos por las culturas prehispánicas. La producción de ensilado de agave para alimentación de ganado se ha desarrollado principalmente con agave tequilero en los estados de Guanajuato y Jalisco.

En Oaxaca se construyeron 3 plantas para la producción de jarabe de agave. Sin embargo, hasta la fecha ninguna de estas se encuentra funcionando. Este jarabe se produce de forma artesanal en la localidad de El Coyul, municipio de San Juan Lajarcia. Se ha desarrollado una agroindustria del jarabe de agave sobre todo en los estados de Jalisco y Guanajuato. Mientras que la inulina se produce en la agroindustria del estado de Jalisco utilizando como principal materia prima el agave tequilero. Otros subproductos potenciales son la obtención de fibras y material para construcción (adobe). Sin embargo, la investigación y los emprendimientos por parte de productores que realizan o que están obteniendo estos últimos dos subproductos aún son limitados.

La planeación en el tiempo de la producción es otra alternativa para los productores de agave. Se debe producir con base en la cantidad que demanda el mercado. Sembrando solo la cantidad de agave que cada productor puede procesar en su palenque. Si el productor no dispone de palenques, entonces, con la realización de contratos entre productores y pequeños palenques o con la agroindustria de destilados. Además, es muy importante que las parcelas que producen agave se diversifiquen e incluyan otras especies vegetales que son útiles en las regiones donde se produce el mezcal. Una excelente opción es el uso de especies de agaves nativos de cada localidad en asociación con árboles (madera), frutales, granos y hortalizas.
Informes
Dr. Ángel Saúl Cruz Ramírez / [email protected]
Investigador del CENID COMEF.




