Corea del Sur mantendrá su dependencia de las importaciones de carne ante la caída de la producción nacional en 2025 y 2026

La industria cárnica de Corea del Sur continuará dependiendo de las importaciones para asegurar su abastecimiento en 2025 y 2026, debido a una ligera reducción en la producción nacional de carne de vacuno y porcino, según el informe anual del USDA.
En el segmento bovino, el organismo proyecta que la producción caerá un 4 % en 2026, hasta las 340.000 toneladas, influida por la menor disponibilidad de ganado y la reducción del censo de Hanwoo. En junio de 2025, la cabaña ya registraba un descenso del 5,8 % interanual, resultado de estrategias de control de la oferta para estabilizar los precios tras un periodo de sobreoferta. En consecuencia, los sacrificios de bovinos se ubicarán en 1,02 millones de cabezas en 2026, prolongando la tendencia a la baja.
Las importaciones de carne de vacuno se mantendrán estables en 580.000 toneladas en 2025 y 2026, tras un leve aumento en la primera mitad de 2025 impulsado por la mayor disponibilidad de producto australiano. Australia ha superado a Estados Unidos como principal proveedor en volumen, aunque la carne estadounidense conserva una fuerte preferencia entre los consumidores y lidera en valor de importación.
En cuanto al porcino, la producción nacional se sostendrá en torno a 1,43 millones de toneladas en ambos años. Los avances en productividad y los programas gubernamentales de modernización permitirán compensar la reducción de los censos afectada por enfermedades y fenómenos climáticos.
Las importaciones de carne de cerdo sumarán 705.000 toneladas tanto en 2025 como en 2026, manteniendo los niveles recientes. Estados Unidos continuará como principal proveedor, seguido de España, Canadá y Alemania. Aunque el cerdo sigue siendo la proteína animal preferida en Corea del Sur, los precios elevados y un crecimiento económico moderado podrían contener la demanda en el corto plazo.




