| El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y la Cámara Minera de México (Camimex), realizaron un análisis de ese sector en México, según el cual, si se registra un aumento de 10% en la eficiencia operativa de esa actividad, se podría generar un impacto en la producción nacional de más de 18,000 millones de pesos, con un efecto multiplicador en el resto de la economía por más de 64,000 millones de pesos. Eso se traduciría en un aumento en la recaudación fiscal superior a los 14,000 millones de pesos.
El análisis denominado “192 razones para impulsar la minería consciente en México”, que en unas semanas será publicado, advierte que, para aprovechar el potencial del sector, se requiere de leyes claras y sostenibles; impulsar la exploración e innovación; y continuar impulsando la capacitación y el empleo local.
En ese sentido, el presidente de la Camimex, Pedro Rivero González, expuso que uno de los retos importantes en materia de política pública minera en el país es interpretar adecuadamente lo que los empresarios solicitan cuando piden un permiso y cómo se puede impactar en menor medida al medio ambiente y a la sociedad.
Para el empresario, es necesario que los permisos fluyan de manera más ágil, lo cual implica lograr un mejor entendimiento de las preocupaciones y exigencias de las autoridades y la sociedad, además de asegurar las condiciones para minimizar el impacto de la extracción de minerales en los ecosistemas.
Asimismo, planteó la necesidad de permitir una mayor participación del sector privado en la exploración.
De acuerdo con el líder empresarial, en la Ley de Minería promulgada en 2023, se limita la participación del sector privado en la exploración a una proporción muy reducida, en comparación con la que antes se permitía.
Uno de los argumentos del empresario es que la exploración es de muy alto riesgo y tarda mucho la recuperación de la inversión, por lo que debe pensarse detenidamente si en ello es viable destinar principalmente recursos públicos.
“En nuestra opinión como cámara, eso debería estar dedicado a los privados, que estamos dispuestos a arriesgar nuestro capital”.
Llamó la atención en que México tiene una gran proporción del territorio nacional que no ha sido explorado, donde existe potencial relevante para que la actividad minera continúe.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Francisco Cervantes, señaló que resulta claro en el estudio en cuestión que para aprovechar al máximo el potencial del sector es pertinente crear una política industrial minera con reglas que mejoren la eficiencia normativa y fomenten prácticas sostenibles que impulsen la innovación tecnológica, especialmente la exploración geológica y que se integren a las comunidades locales a la actividad, mediante capacitaciones técnicas y generación de empleos.
Destacó que el estudio recalca que si queremos un México próspero y con más oportunidades en los ámbitos industriales comerciales y sociales necesitamos una minería fuerte, innovadora y sostenible.
El líder del CCE indicó que la minería es una de las vocaciones históricas de la economía nacional, por lo que desde hace siglos ha sido pilar para detonar el desarrollo económico del país.
En ese sentido mencionó que el estudio constituye un referente oportuno para orientar la nueva etapa del desarrollo económico nacional.
También comentó que en la coyuntura del debate comercial de la región uno de los enfoques a los que se le ha dado prioridad es aumentar el contenido nacional de los bienes de exportación. Es uno de los temas centrales de la agenda del Plan México.
En ese aspecto, mencionó que el sector minero es el medio para incrementar esa proporción del contenido nacional.
América del Norte y particularmente Estados Unidos es el destino más relevante para las exportaciones mexicanas de minerales y manufacturas derivadas del sector. Concentra 52% de las exportaciones mineras mexicanas consolidando a la minería nacional como un proveedor indispensable para la productividad de la región.
Recordó que México aporta 30% del PIB de la región del T-MEC.
“México tiene la capacidad de garantizar la provisión de minerales esenciales al producir 10 minerales considerados críticos para América del norte”, remarcó.
Por ello, continuó, potenciar la actividad minera ayuda a reducir las dependencias de proveedores externos y fortalecer la autosuficiencia de minerales en América del Norte.
Al asegurar que los minerales se produzcan en la región, la minería se convierte en una ventaja competitiva que protege empleos, atrae inversión y consolida la soberanía industrial de la región.
Este estudio demuestra que más de 90% de las exportaciones mineras hacia Estados Unidos incorpora procesos de refinación y manufactura, lo que significa que México no exporta materia prima en bruto, sino valor agregado que se transforma en insumos estratégicos en cadenas industriales clave.
Por otra parte, dijo que entre los retos que enfrenta la industria minera destacan aumentar la eficiencia operativa, lo cual, como indica el análisis, tendría consecuencias positivas relevantes.
Además de fortalecer al Plan México y la economía nacional, con el fomento a la minería, se podrían generar 34,000 nuevos empleos de calidad, particularmente en comunidades apartadas, donde existen limitadas posibilidades para el desarrollo de otras actividades económicas.
Por su parte Karen L. Flores Arredondo, directora general de la Camimex, destacó que México es uno de los 10 países con mayor producción de 20 minerales valiosos.
Fuente: www.dineroenimagen.com |