Oportunidades para cultivos alternativos en México ante el cambio climático

En el taller realizado por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo CIMMyT, en el que participaron investigadores, entre ellos del INIFAP, empresarios, del sector gobierno y productores, se destacaron temas como cambio climático y un mapa de idoneidad para cultivos de alternativa en México a cargo del Dr. Kai Sonder; así como Desafíos agronómicos asociados a los cultivos agronómicos asociados con cultivos alternativos, con el Dr. Mariel Ouorou, Oportunidades para cultivos de hortalizas en áreas de tierras secas: sistema de producción y potencial de mercado con el Dr. Roland Schafleitner; y Necesidades en el procesamiento de alimentos: abastecimiento sostenible; nutrición; oportunidades con la Dra. Natalia Palacios.

Se identificó que las oportunidades más atractivas o importantes al diversificar cultivos son las de cultivos que se adaptan a suelos marginales, usan pocos insumos y son base para varios productos y subproductos. Ejemplo: Garbanzo para harinas, forraje, alimentos balanceados. El o los cultivos que más interesan como posible cultivo alternativo es/son: Leguminosas (frijol, cacahuate, garbanzo), Amaranto, sorgo y mijo, hierbas aromáticas. Los principales desafíos que limitan el establecimiento de cultivos alternativos son la disponibilidad de semilla (cantidad y calidad), falta de vinculación con los comerciantes y productores, precio menor de mercado. Lo más importante que debemos investigar, explorar o validar es: Sustentabilidad del suelo, a mayor gestión del agua, mejor materia orgánica (almacena y administra), variedades precoces, resistentes a enfermedades. Una de las fortalezas de INIFAP es el abanico d variedades e híbridos con los que puede producir en calidad y cantidad semillas de diferentes cultivos.
Los puntos clave identificados abarcan mecanizar más los cultivos, siembras más tempranas con variedades más precoces, realizar agricultura de conservación para evaluar los sistemas de cultivos que mejor se adaptan al cambio climático, se deben usar variedades aptas para cero labranzas (maximizar la sinergia y resilencia de los sistemas), optar por ciclos con menor requerimiento de mano de obra y dar valor agregado a las cosechas.

Los principales desafíos agronómicos asociados a los cultivos alternativos son baja productividad de los mismos, se hace uso irracional de insumos y se utilizan poco los biofertilizantes lo cual causa degradación de los suelos, además de que se hace un manejo inadecuado de los residuos orgánicos. Por ello es necesario trabajar en la sustentabilidad del suelo, a mayor gestión de agua mejor materia orgánica la cual almacena y administra el agua en el suelo; erosión hídrica (Erosividad de la lluvia, erosionabilidad del suelo, topografía, cobertura y manejo), no hay mecanización para este tipo de cultivos y falta conocer datos sobre los cultivos. Es mejor opción ofertar un menú tecnológico para la producción que es más flexible que un paquete tecnológico y plantea recomendaciones específicas entre varias prácticas que se adaptan a las condiciones del productor. Deben fortalecerse las políticas públicas para la adopción de sistemas diversificados y desarrollar mapas de potencial de comercialización de cultivos e identificar los nichos de mercado.
Las hortalizas pueden ser una opción para diversificar con cereales, la producción no solo debe hacerse en cantidad si no asegurando la calidad nutricional de los productos, que además son de ciclo corto, cosecha múltiple, alto valor agregado y hay tecnología para hacer uso eficiente del agua, esto te permite generar ingresos.





