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Presenta UGRCH a USDA plan de reapertura gradual de las exportaciones de ganado

Afectaciones de 6 mil 200 millones de dólares a ganaderos de EEUU y México.

El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, Álvaro Bustillos Fuentes, presentó a funcionarios de la Casa Blanca un plan de propuestas para ayudar en la reanudación del comercio de ganado entre México y Estados Unidos.

Aquí el posicionamiento de Álvaro Bustillos y la UGRCH ante la administración de Donald Trump de los Estados Unidos:

El cierre de las exportaciones de ganado mexicano a Estados Unidos ya no debe considerarse únicamente un asunto sanitario. Se trata, además, de una cuestión económica, productiva y estratégica para dos países que comparten una cadena de suministro de ganado profundamente integrada. México no compite con la industria ganadera estadounidense; la complementa. Por ello, prolongar el cierre no solo afecta a los estados exportadores mexicanos, sino también a los sectores estadounidenses que dependen del ganado mexicano para mantener empleos, la actividad económica y el suministro de proteína animal. Según la propuesta del sector, el impacto estimado del cierre asciende a USD 1.200 millones para México y a casi USD 5.000 millones en valor no realizado para la industria estadounidense.

En este contexto, los productores del estado de Chihuahua han presentado una vía seria, ordenada y políticamente viable para contribuir a la reapertura del comercio. No se trata de un llamado a una reapertura amplia e inmediata, sino de un esfuerzo por ofrecer al USDA opciones concretas, graduales y verificables que puedan reducir el riesgo, generar confianza y obtener resultados. Esta postura cobró mayor relevancia luego de que la Secretaria de Agricultura de los Estados Unidos, Brooke Rollins, reconociera públicamente el 30 de marzo de 2026 que el USDA ya está evaluando una estrategia de reapertura por fases y que la reapertura simultánea de todos los puertos no está en consideración. Rollins también señaló que se está llevando a cabo un diálogo real sobre el puerto más occidental, refiriéndose al cruce Agua Prieta, Sonora-Douglas, Arizona, dada su distancia de los casos más cercanos de gusano barrenador del Nuevo Mundo.

Bajo esta lógica, la propuesta presentada por Chihuahua se estructura en torno a cuatro líneas de acción claramente diferenciadas:

1. Normalización gradual de los flujos regulares de exportación desde los estados exportadores. La primera propuesta busca avanzar hacia la reapertura de los flujos regulares de exportación mediante programas piloto con estrictos controles sanitarios y de trazabilidad. El argumento central es que los estados exportadores operan bajo los estándares sanitarios más rigurosos de México y pueden ofrecer total transparencia a los procesos de verificación del USDA, así como una estrecha colaboración técnica para implementar un marco seguro, gradual y completamente auditable.

2. Programa piloto de reapertura mediante ganado de rodeo. La segunda propuesta busca utilizar el ganado de rodeo como mecanismo inicial de reapertura. Se trata de un volumen limitado, estimado en aproximadamente 14 000 cabezas, con una importante relevancia económica y cultural para Estados Unidos. Su valor estratégico radica en su capacidad para probar protocolos, validar procedimientos y generar una apertura política sin necesidad de una intervención inicial.

Ingresando a los segmentos más sensibles comercialmente. Esta misma línea también contempla la posible exportación de caballos para eventos deportivos en Estados Unidos.

3. Exportación de hembras reproductoras, en consonancia con la agenda de fortalecimiento del hato estadounidense. La tercera propuesta contempla permitir el traslado de aproximadamente 300,000 hembras reproductoras, incluyendo novillas y vacas jóvenes de primer parto, bajo pruebas sanitarias reforzadas, incluyendo tuberculosis y brucelosis. La justificación es clara: esta alternativa no solo responde a una necesidad productiva en Estados Unidos, sino que también se alinea con el discurso público de reconstrucción del hato que la propia Secretaria Rollins ha estado impulsando, incluyendo su referencia a la apertura de 5 millones de acres para ampliar el acceso al pastoreo y apoyar la recuperación del hato en Estados Unidos. En ese contexto, el traslado de hembras reproductoras mexicanas no debe considerarse simplemente como un flujo comercial, sino como una opción concreta para contribuir a la repoblación del hato, la reintroducción de genética adaptada y el fortalecimiento productivo de la industria ganadera estadounidense.

4. Movimiento transfronterizo de ganado de engorde para sacrificio inmediato y apoyo a las empacadoras de carne. La cuarta propuesta busca abordar directamente la presión sobre la oferta y los precios de la carne de res en Estados Unidos. El enfoque consiste en permitir la entrada de ganado mexicano de engorde para sacrificio inmediato, de manera que los animales no permanezcan dentro del ciclo de producción estadounidense. Esta vía proporcionaría una respuesta práctica para las empacadoras que actualmente enfrentan restricciones de suministro y presión operativa, al tiempo que ayudaría a contener la presión inflacionaria en la proteína animal.

La importancia de estas cuatro propuestas radica en que son coherentes con la señal política que comienza a surgir en Washington: una reapertura selectiva y gradual basada en el riesgo geográfico.

Por consiguiente, la postura de Chihuahua no debe interpretarse como una solicitud aislada, sino como una propuesta alineada con los enfoques que ya está considerando el USDA. Los productores están presentando soluciones concretas que son coherentes con la necesidad de proteger la sanidad animal en Estados Unidos, al tiempo que reconocen la urgencia de restablecer una relación comercial esencial para ambos países.

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