Noticias del Campo

Agricultura de alto rendimiento en Nayarit

La rotación de los cultivos de soya y maíz , ambos bajo labranza de conservación, incrementa el aprovechamiento de la infraestructura hidroagrícola.

Los avances de la investigación realizada en el Campo Experimental Santiago Ixcuintla del Centro de Investigación Regional Pacífico Centro (CIRPAC) del INIFAP, muestran que la rotación de los cultivos de soya (julio – diciembre) y maíz (enero – junio), ambos bajo labranza de conservación, incrementa el aprovechamiento de la infraestructura hidroagrícola del estado de Nayarit, mejora la rentabilidad económica de la producción agrícola y aumenta el contenido de carbono orgánico del suelo al paso del tiempo.

En Nayarit, el índice de uso actual del suelo bajo riego es de sólo 80 %, aun cuando el volumen de agua para riego disponible y la infraestructura hidroagrícola ya construida para su aplicación indica que, mediante la siembra de dobles cultivos al año, es factible incrementarla al 118 %. Esto significa un desperdicio enorme de la infraestructura de riego actual, así como del suelo y del clima del estado.

Adicionalmente, es necesario considerar que la superficie con potencial para ser regada en la entidad es de 185,000 hectáreas, por lo que es necesario emprender acciones que se traduzcan en el uso óptimo de la abundancia de agua, tierra y buen clima con que cuenta Nayarit. Para lograrlo, es necesario que los productores agrícolas del estado dispongan de tecnologías para establecer dos ciclos de cultivo al año, que sean más rentables y que simultáneamente mitiguen los efectos del cambio climático. En este sentido, se identificó que la rotación soya – maíz bajo labranza de conservación constituye una buena alternativa para tal fin.

/cms/uploads/image/file/1060772/2.jpg

Fotografía: Evento demostrativo en el lote con soya bajo labranza de conservación del Campo Experimental Santiago Ixcuintla.

 

Beneficios

Económicos:

Se redujeron los costos de producción de los cultivos de soya y maíz al disminuir los costos de preparación del suelo y se aumentó su rentabilidad.

Sociales:

Al aumentar la intensidad del uso del suelo, se incrementan las oportunidades de empleo rural y disminución de la emigración, lo cual influye positivamente en el relevo generacional.

Productivos:

Las rotaciones leguminosa-gramíneas son ampliamente recomendadas desde el punto de vista agronómico. Es así que la implementación de la labranza de conservación con la rotación soya (P.V.) – maíz (O.I.), puede aumentar los rendimientos de ambos cultivos, aunque su potencial completo se alcanza en el mediano y largo plazo.

Ambientales:

La adaptación de esta tecnología, impactará en la conservación y mejoramiento de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo; reducción de riesgos de erosión hídrica y eólica, así como en la mitigación del cambio climático por captura de carbono en el suelo.

 

 

Para mayor información sobre la tecnología de labranza de conservación y su impacto en la captura de carbono en suelos del estado de Nayarit, puede consultar el artículo científico Terra Latinoamericana 2026, 44, 1-14.  https://mail.terralatinoamericana.org.mx/index.php/terra/article/view/2225/2030

 

 

M.C. Luis E. Fregoso Tirado

Investigador del Programa de Suelos

Campo Experimental Santiago Ixcuintla, Nayarit.

CIRPAC INIFAP

[email protected]

Artículos Relacionados

Back to top button