El sector de la patata alerta de una crisis en el mercado europeo por exceso de oferta

En España, los problemas son similares. Factores como la meteorología adversa, la caída del consumo interno y la competencia de productos importados han reducido la rentabilidad del cultivo. Aunque algunas empresas han invertido en tecnología y en mejorar el envasado, la patata nacional sigue teniendo dificultades para competir con las importaciones más económicas, lo que complica la renovación generacional en el sector.
El flujo de patatas procedentes de países extracomunitarios como Egipto, Israel o Marruecos ha desestabilizado el mercado. Estos productos, que no cumplen los mismos estándares regulatorios que los europeos, ofrecen precios más bajos y desplazan a la producción local, incluso llegando a bloquear la recolección de algunas partidas nacionales. Para patatadesiembra.es, esta situación constituye una “competencia desleal”, ya que los productores europeos deben cumplir normas más estrictas de seguridad alimentaria mientras compiten con importaciones menos exigentes.
El escenario actual pone en evidencia la necesidad de políticas más equilibradas que protejan la producción local y garanticen un mercado sostenible para la patata europea.
Fuente: revistacampo.es




