Establecidas finalmente las condiciones del acuerdo comercial entre la UE y EE.UU. que establece aranceles del 15 % a las exportaciones europeas

Además, la Unión Europea aumentará significativamente la compra de equipos militares y de defensa estadounidenses, promoviendo una mayor cooperación industrial en defensa y reforzando la interoperabilidad dentro de la OTAN. Ambas partes acordaron el reconocimiento mutuo de estándares técnicos, facilitando evaluaciones de conformidad para sectores industriales clave y comprometiéndose a reducir barreras no arancelarias como la agilización de certificados sanitarios para productos porcinos y lácteos. La Unión también cooperará para evitar que su regulación antideforestación afecte a las exportaciones estadounidenses, reconociendo el bajo riesgo medioambiental de la producción en Estados Unidos.
Las reacciones al acuerdo no se han hecho esperar a nivel europeo y desde el Copa-Cogeca consideran que “no aporta nada al sector agrícola de la UE”. Añaden que este acuerdo “concede un mejor acceso al mercado para los productos agroalimentarios estadounidenses, mientras que los productores de la UE se enfrentan a aranceles más elevados, que ahora ascienden al 15 %, sobre productos clave de exportación. Este resultado unilateral no solo es injustificado, sino que también es profundamente perjudicial para un sector que ya se encuentra bajo la presión del aumento de los costes, las restricciones normativas y la creciente competencia mundial”.
Concluyen además que “este acuerdo confirma una tendencia preocupante: la agricultura está siendo sistemáticamente relegada a un segundo plano en las negociaciones comerciales de la UE. Instamos a la Comisión a que explique cómo este resultado se ajusta a sus objetivos declarados sobre el papel estratégico de nuestro sector para Europa, la resiliencia rural y el comercio justo, y a que describa las medidas inmediatas que piensa adoptar para mitigar el impacto negativo”.
En el otro lado del océano, desde USMEF, la organización que aglutina a los exportadores cárnicos de EE.UU. se muestran más favorecidos por el acuerdo comercial y señalan que para ellos es muy satisfactorio poder exportar carne de cerdo hacia la UE: “estos cambios eran muy necesarios desde hace tiempo, y la USMEF agradece enormemente que la administración Trump haya convertido el acceso al mercado agrícola en una prioridad máxima en las negociaciones con la UE y con otros socios comerciales clave. Estados Unidos ha sido un importador neto de carne de la UE debido a las enormes barreras que esta impone a las importaciones, y abordar las barreras arancelarias y no arancelarias de la UE es absolutamente esencial para el crecimiento de las exportaciones estadounidenses”.
Añaden finalmente que “es fundamental que las exportaciones de carne de vacuno estadounidense a la UE, que ya están muy restringidas, no se enfrenten a más obstáculos normativos relacionados con la deforestación. Dado que la agricultura estadounidense supone un riesgo insignificante para la deforestación mundial, la USMEF agradece a la administración Trump que haya conseguido el compromiso de la UE de abordar las preocupaciones de los productores y exportadores estadounidenses en relación con el Reglamento sobre la deforestación de la UE”.




