| La minería mexicana registró un crecimiento de 1.3 por ciento en 2024, consolidando su papel como motor económico estratégico, de acuerdo con el informe anual de la Cámara Minera de México (Camimex).
Este repunte responde al comportamiento favorable de los mercados internacionales y a mejores precios de metales clave, lo que define a México como proveedor esencial de minerales para América del Norte y la economía global.
En 2024, la minería incrementó su participación en la economía nacional con 2.77 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) total y 8.70 por ciento del PIB industrial.
La inversión ascendió a cinco mil 63 millones de dólares, un alza de 2.1 por ciento frente a 2023, aunque ligeramente por debajo de lo proyectado. Los recursos se destinaron a expansión y mantenimiento de operaciones existentes.
“Este crecimiento, aunque moderado, refleja el compromiso de la industria minera con México y subraya la necesidad de fortalecer la competitividad para detonar nuevas inversiones en momentos clave del ciclo económico global”, afirmó Pedro Rivero González, presidente de Camimex.
En materia laboral, el sector cerró 2024 con 416 mil 663 empleos directos y un nivel salarial 34 por ciento superior al promedio nacional, además de 2.5 millones de empleos en su cadena de valor.
“Estos números reflejan el compromiso de la minería responsable por generar empleos dignos que cubren en promedio más de seis canastas básicas”, destacó Karen Flores, directora general del organismo.
Los cinco principales estados mineros —Sonora, Zacatecas, Durango, Chihuahua y Guerrero— registraron en promedio un crecimiento de 2.5 por ciento, por encima de la tasa nacional de 1.4 por ciento.
Sin embargo, la inversión en exploración cayó 11.5 por ciento, lo que Camimex considera un foco de atención para crear condiciones de certidumbre que reactiven proyectos futuros y aprovechen el potencial geológico del país.
Fuente: heraldodemexico.com.mx |